sábado, 4 de mayo de 2019

III DOMINGO DE PASCUA CICLO C 2019

Posted by salvador on 5/04/2019 09:48:00 p.m. with No comments


¡UNA NUEVA EXPERIENCIA CON EL RESUCITADO!

Una nueva experiencia con el Resucitado, Pedro les dice a sus compañeros: “me voy a pescar”, también sus compañeros del dicen: vamos contigo”, Pedro un pecador, sigue siendo el líder de su grupo, formado por siete discípulos, que es un número perfecto. Empiezan su vida cotidiana, han bregado toda la noche y al amanecer, no logran sacar nada, pero escuchan una voz, que viene de la playa, que les dice: “”Muchachos, tienen algo para comer”, le responde no. No han tenido existo en la pesca, pero escucharon una palabra, que es una nueva experiencia con el resucitado, que no los deja solos.

Escuchan unas palabras de ánimo, desde la orilla, no saben que es Jesús, que les dice: “Echen la red a la derecha de la barca, y encontrarán”. Obedientes a la Palabra, echaron la red a la derecha y no tenían fuerzas para sacarla por la abundancia de peces, que incluso la red no se rompía. Jesús está presente en la orilla, aunque no lo reconocían, pero obedecieron a su Palabra; y lograron pescar una cantidad grande de peces. Jesús anima a los apóstoles para que sean pescadores de hombres, que no solo tienen que contar con las fuerzas humanas, sino también con la ayuda de Dios. Cuantas veces echamos las redes a nuestros problemas y no encontramos solución, es necesaria la presencia de Dios, para que podamos resolver nuestros problemas familiares, económicos y principalmente espirituales. Es decir, Jesús está presente en nuestro diario vivir, en nuestros fracasos y éxitos; si no contamos con él, es difícil seguir adelante, siempre no sacaremos nada como los apóstoles.

Pedro al saber que era el Señor, se lanza al mar. El discípulo amado de Jesús, lo reconoce y le dice a Pedro: “Es el Señor”. Pedro rápidamente se cubre su cuerpo y se lanza al mar, para dirigirse al Señor; quiere expresarle su amor a Jesús, su entrega, quiere responder a la misión que Jesús le había confiado, cual es: ser pescador de hombres. Es también interesante que el amado es reconocido rápidamente por el que ama, en este caso Juan es el discípulo amado de Jesús, por ello en el amor lo reconoce.

La cena está preparada, los discípulos que arrastraban la red a la orilla, bajaron de la barca, ven una braza con un pescado y pan.  Jesús les pidió algunos peces; mientras que Pedro subió a la barca, arrastrando la red hasta la orilla la red con todos los peces que eran ciento cincuenta y tres y no se rompió la red. Pedro es una figura, que juntamente con los demás discípulos, conducirán a toda la gente hacia Jesús.


Somos también interpelados, si nosotros realmente amamos al Señor, estamos conduciendo a nuestros hermanos hacia Jesús, pidamos a Dios que nos ayude en esta gran tarea de conducir a todos los hombres hacia Jesús.


                       Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


domingo, 28 de abril de 2019

Posted by salvador on 4/28/2019 03:13:00 a.m. with No comments



"SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO"

Los apóstoles, estaban en un ambiente sepulcral, llenos de miedo, asustados, decepcionados, temerosos de morir y acabar como su Maestro. Hombres sin fe, cuando se pierde la fe estamos muertos, creándose un ambiente sepulcral, ese el peligro de la iglesia, cuando se pierde la fe, y se encierra a sí misma, ante este mundo que pregona el libertinaje.

El rostro misericordioso de Dios se hace presente, en Jesús resucitado, se apareció el primer día de la semana y se puso en medio de ellos, y les dijo: “Paz a ustedes” mostrándoles las heridas de sus miembros y de su costado, descubrieron que era él, por eso se llenaron de alegría, de paz y de gozo; disipándose todo miedo y temor, desapareciendo ese ambiente sepulcral.

Dios es misericordioso, soplo sobre ellos el don Espíritu Santo y les da una misión, el poder de perdonar los pecados a todos los apóstoles, en ese momento se instituye el sacramento de la confesión, donde todo pecador experimentara la misericordia de Dios; por eso todo penitente, después de confesar sus pecados, debe escuchar que Dios le ha perdonado, por boca de un sacerdote. Falto Tomas, los demás apóstoles le dijeron hemos visto al Señor, no quiso alegrarse, y dijo no creeré, hasta que no vea las heridas de sus manos y meta el dedo en los agujeros de la mano y meta mi mano, en la herida de su costado.

El resucitado se aparece nuevamente a los ochos días, todos estaban reunidos, les dijo: “La paz sea con vosotros” y le dijo a Tomás, acércate, mira las heridas de mis manos y de mis pies y de mi costado; pon tu dedo en las heridas de mis manos, y tu mano en la herida de mi costado, recién creyó; no toco una figura, sino las heridas del resucitado, por eso empezó ese camino de fe, que lo lleva a estar en comunión con los demás hermanos que si creyeron en Jesús resucitado. Tomas dijo:

 “Señor mío y Dios mío” es la expresión de Tomás el incrédulo, pero que tuvo la gracia de palpar las heridas de Cristo resucitado, desde aquel momento la Iglesia ha hecho suya esta afirmación de fe; “Señor mío y Dios mío”, que encierra una gran riqueza teológica, por eso Jesús nos dice a nosotros: “Dichosos los que creen sin haber visto”. Debemos saber que el resucitado está presente y cerca de nosotros.

Pbro. Salvador A. Carrasco Castro.


sábado, 20 de abril de 2019

DOMINGO DE RESURRECCIÓN CICLO C 2019

Posted by salvador on 4/20/2019 11:05:00 p.m. with No comments


¡HA RESUCITADO! , ¡ESTÁ VIVO!

Una gran Noticia: “JESÚS, ¡HA RESUCITADO! Él está vivo, que retumba en todos los corazones de los creyentes, es la noticia que no se agota porque es siempre presente y actual, nunca pasará al olvido. La piedra fue movida, su cuerpo no está en el sepulcro, algo ha sucedido, un hecho extraordinario, que escapa a toda imaginación, que supera toda realidad temporal, no pueden explicar científicamente, ha roto toda frontera, solo se entenderá desde la fe. Sí el sepulcro está vacío, es signo de que él está vivo. La muerte fue vencida, de igual manera, cuando llega la luz, la tiniebla fue vencida; cuando llega el amor, el odio fue vencido; cuando llega la paz, hemos sido reconciliados con Dios y con nuestros hermanos.  Esta rica experiencia la tuvieron las mujeres que fueron al sepulcro como nos relata Lucas, y también cuando nos dice Juan.

María magdalena, movida por el amor a su Maestro, va el primer día de la semana, muy temprano al sepulcro, para embalsamar el cuerpo de Jesús, se da con la sorpresa que la piedra del sepulcro estaba movida, y vio que el sepulcro estaba vacío. Su amor al Maestro le mueve urgente a comunicar esta noticia, a los discípulos. Ella es la gran mensajera, una de las primeras evangelizadoras, que comunica esta gran noticia a los apóstoles.

Juan, el discípulo amado de Jesús, vio y creyó, Pedro y Juan van rápidamente al sepulcro, y lo encuentran vacío. El sepulcro está vacío, es un signo esencial que nos dice mucho. Al llegar Pedro entró en el sepulcro, vio las vendas en el suelo y el sudario, sin el cuerpo de Jesús. Pero el discípulo amado de Jesús vio y creyó. Es importante apoyarse en el Señor, sin él es imposible creer.

Día del Señor, este es el gran día, donde Cristo ha resucitado, es la Pascua de todo cristiano, que celebramos cada domingo, donde la vida ha triunfado, sobre la muerte, Jesús ha pasado a una nueva vida en plenitud… pues su muerte ha sido aceptada por el Padre, al resucitar a su Hijo, por eso, tenemos que anunciar esta Buena Noticia a todos: que “Jesús ha muerto y ha resucitado, él, está vivo”. Gracias a su resurrección, también nosotros hemos resucitado con él, teniendo una nueva vida en Cristo, pasaremos a una nueva vida en plenitud… esa es nuestra gran esperanza. Alegrémonos, porque Cristo verdaderamente ha resucitado.


Pbro. Salvador A. Carrasco Castro



viernes, 5 de abril de 2019

V DOMINGO DE CUARESMA CICLO C 2019

Posted by salvador on 4/05/2019 11:21:00 p.m. with No comments

  La Misericordia y el pecador

Jesús después de orar toda la noche, bajo del monte de los olivos de madrugada y se dirigió al templo de Jerusalén para enseñar; también la gente que madrugaba iba al templo de Jerusalén, para escuchar las enseñanzas del Maestro, que les ilumina su existencia; de pronto se escucha un alboroto, son los fariseos y escriban que arrastran a la pobre mujer interrumpen bruscamente las enseñanzas de Maestro, pues a la pobre mujer, La encontraron en flagrante delito de adulterio.
Todos somos pecadores, los que se creen justos le tienden una trampa al Maestro, le dicen: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?». Esta pregunta está cargada de malicia y odio al Maestro, pues quieren encontrar motivo para condenarlo y apedrearlo; si Jesús responde que hay que perdonarla, entonces dirán que se está sublevándose contra Roma, pues solo ellos pueden dar la pena de muerte y perdería su fama de bueno, de manso y bondadoso. También muchas veces usamos la maldad, de uno para hacer daño a otro, eso es terrible y diabólico, pues esta gente se ha enceguecido y desean dar muerte al maestro. Son exigen te, quieren que rápido se aplique la ley, quieren amargar la vida de Jesús. Le insistían que dé ya la respuesta, querían impacientarlo, como a veces nos sucede, pero Jesús, con paciencia se levantó.

Jesús, como autoridad divina, se levanta y dice: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.». que gran respuesta, no se la pensaban, esta respuesta es para que se diesen cuenta que también estos escribas y fariseos eran pecadores; y un pecador no puede acusar a otro pecador, por más grave que sea el pecado; ellos al examinarse a sí mismo, estaban también llenos de pecado, y tal vez hay estaba el adultero, y otros que la tal vez la mujer los rechazó; ellos al mirarse interiormente se avergonzaron y se retiraron sigilosamente, desde los viejos hasta los más jóvenes, quedando solos Jesús y la mujer adúltera.
La Misericordia y el pecador. «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.», Jesús le devuelve la dignidad a la mujer, también al hombre, donde están los que te han acusado, no hay nadie, pues yo tampoco te condeno, anda vete en paz, pero no vuelvas a pecar. La adultera encontró a un tiempo la vergüenza, el perdón, la gracia y el cambio de vida. Cara a cara la Misericordia y el pecador; el médico y el enfermo, y el Salvador una vez más Jesús ha actuado, como Salvador, como Médico. Intenta ante todo curar a la mujer y curar a los orgullosos letrados y fariseos, que son pecadores, están enfermos, pero no se dan cuenta, y esa es su más grave enfermedad.  Dios la ha salvado de una muerte segura, ante estos escribas y fariseos que exigían rápidamente el cumplimiento de la Ley. Jesús viene a perdonar, sanar los corazones, curar a todos los enfermos, aunque sus casos sean difíciles.
Ánimo Jesús dará su vida por ti y por mí; ya cercana la Semana Santa, Jesús nos va a mostrar, que, con su pasión, muerte y resurrección, descubriremos la riqueza de este gran misterio del amor de dios que nos tiene.

                                       Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


sábado, 30 de marzo de 2019

IV DOMINGOC. DE CUARESMA CICLO CC

Posted by salvador on 3/30/2019 09:38:00 p.m. with No comments

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    PADRE MISERICORDIOSO…


No conocen bien el rostro misericordioso del Padre bueno, el hijo menor, como el mayor tienen una imagen distorsionada del padre; el hijo menor, solo quiere los bienes de su padre, tratando a su padre como si hubiera muerto; es hijo ingrato, arrogante, no aprecia la ternura de su padre, quiere estar lejos de su padre, vivir libremente sin ninguna responsabilidad…, rechazando el amor de su padre; mientras que el hijo mayor, ve a un Dios, castigador celoso, que es exigente que cumpla sus leyes a quien hay que servirlo.

El Padre bueno reparte la herencia y da a su hijo menor lo que le corresponde; el menor junta todo lo que tiene y decide marcharse de su casa a un país muy lejano; derrocha su fortuna viviendo perdidamente, busca los placeres, pasando el tiempo con malos amigos, que se le pegan por el dinero, así sucede en algunos hogares que el hijo quiere marcharse de su casa para no estar sometido a las reglas del hogar, viviendo su vida de manera irresponsable, pero llega el momento que se le acaba todo, y empieza a sentir necesidad.

El hijo menor, llega hasta lo peor, por haber malgastado su vida y su fortuna, empieza a pasar hambre, los amigos lo abandonan, nadie le quiere dar de comer, se apega como un pordiosero a un pagano, en tierras paganas, donde no observan las leyes de la pureza, vive en medio de pecadores y sin ley; el trabajo que le dan es intolerable para un judío piadoso, porque pastorea chanchos, animal impuro, como dice: “maldito el que cría puercos”, cayendo en la ignominia, y siente ganas de comer las algarrobinas que comían los chanchos.

El hijo menor recapacita y vuelve a su interior, Motivado por el hambre, recapacita y dice: “cuantos trabajadores en la casa de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre”. El pecado de este pobre hombre, lo ha animalizado, lo ha deshumanizado, ha perdido su dignidad, a no tener derecho de ser hijo del padre; por eso se da cuenta que su vida no debe ser así; decide levantarse el hambre, iré a la casa de mi padre y le diré: “Padre he pecado contra el cielo y contra ti, ya no merezco llamarme hijo tuyo, trátame como un empleado tuyo”. Todo pecador pierde el derecho de ser hijo, por estar atrapados en la drogadicción, tabaquismo, ludopatías, etc. y nos resulta salir de esa situación, pero con la ayuda de Dios, uno podrá decir me levantaré y volveré a la casa de mi padre.

Descubre el verdadero rostro misericordioso de su Padre, que al verlo de lejos, el padre se conmocionó;  corrió a su encuentro se le echo hasta el cuello, lo lleno de besos, y no le dio tiempo de decir su confesión preparada; que solo le escucho al decirle: padre he pecado contra el cielo y contra ti, no merezco llamarme hijo tuyo, hasta ahí lo escucho, pero la otra oración no le escuchó, pues el padre no quería tratar como jornalero ni como esclavo; por eso indico a sus criados que traigan el mejor traje, pónganle el anillo y la sandalia, maten el mejor ternero cebado y traigan la música; un padre bueno y misericordioso perdona a su hijo y hace fiesta, porque ha recuperado a su hijo. La actitud del Padre que acoge a su hijo que ha regresado desconcierta, por eso el hijo descubre el verdadero rostro del padre misericordioso.

El hijo mayor, está fuera de la casa, no quiere participar de la fiesta, ni alegrarse, recibe la noticia por terceros, que le dicen. tu hermano ha vuelto, estaba perdido y lo han encontrado, estaba muerto y ahora está vivo”; él se indignó, se molestó y no quiere aceptar la actitud de su padre. El padre salió a su encuentro e intentaba persuadirlo; pero el hijo mayor le dice: cuanto tiempo te he servido… pero “ese hijo tuyo, ha malgastado tus bienes en malas mujeres”, es la lengua venenosa que calumnia a su hermano. El padre le dice al hijo mayor: “tu hermano estaba muerto y lo hemos encontrado vivo, estaba perdido y lo hemos encontrado, deberías alegrarte, … La actitud del hijo mayor, ha caído en un servilismo religioso, como la de los escribas y fariseos, buscan recompensa, no aman a Dios, auto justifican acusando a los demás, que no son como ellos. Cuantos no perdonamos, somos muy egoístas, aprendamos como el padre nos perdona.

                                         Pbro. Salvador A. Carrasco C.



sábado, 23 de marzo de 2019

III DOMINGO DE CUARESMA CICLO C 2019

Posted by salvador on 3/23/2019 09:03:00 p.m. with No comments



SI NO NOS CONVERTIMOS, PERECEREMOS.

Nadie está libre de cualquiera desgracia, sean estas ocasionadas por el hombre, como sabemos de algo terrible que ha sucedido a los galileos, que estaban en el templo; esta se conoce como la desgracia política; y también hay desgracias naturales, como los terremotos, inundaciones, tsunami…, que producen muchas pérdidas humanas; que también sucedieron en tiempos de Jesús, que hubo un terremoto que derrumbó la torre de Siloe y murieron dieciocho personas. Los medios de comunicación masiva viven siempre de la desgracia del hombre. Muchos piensan que Dios los ha castigado por ser muy pecadores y los que no sufrimos desgracias somos los menos culpables, o no tenemos nada contra Dios. También Jesús frente a estos hechos, nos quiere indicar que la vida del hombre es precaria, es decir, en cualquier momento dejaremos de existir y estaremos ante el inminente juicio divino.

Jesús nos advierte, que si no nos convertimos pereceremos, como ellos. Todos necesitamos de conversión, Jesús, al leer estas realidades que producen muerte y dolor, nos manifiesta que si no nos convertimos pereceremos como ellos. Todos necesitamos de convertirnos. Jesús quiere que todos nos salvemos, Dios nos da una oportunidad, que, si no lo aprovechamos, será ya muy tarde, porque la muerte sorprende al pecador. Con ello Jesús nos muestra que toda nuestra vida está montada sobre un riesgo: el juicio de Dios que se avecina. Ante ese riesgo del juicio, solo existe una actitud, la conversión. Queda claro, que no podemos decir que no somos pecadores, y que no necesitamos de conversión, pues Jesús nos invita a la conversión verdadera, para que obtengamos la salvación eterna y que nuestra verdadera realidad no quede destruida.

Es necesario convertirse, sabemos que todos necesitamos convertirnos. La conversión es todo un proceso, que empieza por quitarse esa falsa visión, de que los que han muerto eran más pecadores que nosotros, por eso Dios los ha castigado; quitarse también esa falsa visión de que somos buenos, por eso nada nos sucede; no hemos recibido el castigo divino de Dios. Quitar también la falsa visión que Dios es un castigador, y que tenemos que experimentar su bondad, misericordia y su perdón con todos nosotros. La conversión también es la transformación de corazón, y del camino de la vida, desterrando todo tipo de ídolos, vicios…y empezando tomar la ruta que Jesús nos ha señalado; es decir rompiendo con todo aquello que nos impide acercarnos a Dios. La conversión significa vivir abiertos al   misterio del reino como don de amor de Dios y como una urgencia de un cambio, para servir a los demás. La conversión es también una gracia de Dios que toca lo más profundo del ser de la persona, que hace cambiar la vida del pecador de manera radical, aceptando la bondad, la misericordia, el perdón, y su mensaje de amor de Dios que nos tiene.

Dios es paciente con el hombre, no quiere que seamos como una higuera estéril, para ser arrancada por no dar fruto. El labrador suplica al dueño que le dé un tiempo más, si al remover la tierra, al abonarla, al podarla, podría dar mucho fruto. Si no da realmente ningún fruto hay que arrancarla. Dios es paciente con nosotros, espera que demos frutos de conversión y hay que demostrarlo; pues no basta decir, tengo el conocimiento de Dios, conozco la Palabra de Dios, conozco muy bien la doctrina cristiana, Dios siempre cuida de nosotros, soy muy piadosos, es decir nada me falta; pero no hace nada por dar frutos de conversión, por eso será arrancado. Cuáles son esos frutos de conversión, son el reconocimiento que soy pecador, el arrepentimiento, el firme propósito de cambiar, confiar en la misericordia de Dios que todo lo puede, en experimentar el perdón de Dios; y en estar llenos del Espíritu Santo, como nos dice San Pablo, para que se manifiesten sus frutos que son: amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio propio. (Gal 5,22). Especialmente en realizar obras de caridad, con los más necesitados.


                                Pbro. Salvador A. Carrasco C.






sábado, 16 de marzo de 2019

II DOMINGO DE CUARESMA CICLO C 2019

Posted by salvador on 3/16/2019 09:15:00 p.m. with No comments
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LA GLORIA DE DIOS

Jesús va al monte a orar, era habitual en Jesús dirigirse a un monte, para orar a su Padre, y esta vez lo hace acompañado, de sus tres mejores amigos más íntimos…, que serán los testigos de la manifestación de la gloria de Dios, y que no le van a fallar; ellos, estarán también en el monte de los olivos, próxima a su pasión. Ya Jesús les había hablado que tenida que padecer mucho y morir.

La experiencia de la manifestación de la gloria de Dios…, la tuvieron, Pedro, Juan y Santiago, Jesús les regala esta rica experiencia, de ver la gloria de Dios, al ver su rostro radiante, y sus vestiduras resplandecían de blancos; vieron dos hombres que conversaban con el: eran Moisés y Elías, que apareciendo revestidos de gloria, hablaban de su muerte, que se consumara en Jerusalén. Uno representa a la Ley y el otro representa a todos los profetas, luego desparecieron.

Pedro dijo a Jesús “Maestro, que bien se está aquí, hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías, pues no sabía lo que decía; porque quería siempre ver la gloria, quedaba admirado de lo hermoso que se veía, el cuerpo de Cristo, que para llegar a la gloria es necesario el camino de la cruz, que todo discípulo tiene que seguir a Jesús por ese camino de la cruz.
  
“Este es mi Hijo elegido, escúchenlo”, una nube los cubrió a los apóstoles y escucharon una voz que venía de lo alto “este es mi Hijo el elegido, escúchenlo”. Jesús su mayor preocupación es hacer la voluntad de su Padre, y nosotros tenemos que escucharlo, y quien escucha a Jesús se pone en camino con Él, imitando a Jesús, y no dar marcha atrás.

¿Qué nos enseña este acontecimiento?
* Nos enseña a seguir adelante aquí en la tierra, venciendo toda tentación, como Jesús, lo hizo, no ponerse a dialogar con Satanás.
* Como auténticos discípulos, tenemos que escuchar a Jesús y seguir su camino, aunque tengamos que padecer por Cristo; pues en el horizonte se vislumbra una gran esperanza, que seremos transformados por Él, nos espera con su gloria en el Cielo y que como nos dice San Pablo, somos ciudadanos del cielo.
* Hoy aprendemos, que para llegar a la gloria, es necesario el camino de la cruz, como nos ha enseñado Jesús.
 * A entender que el sufrimiento, cuando se ofrece a Dios, se convierte en sacrificio y así, éste tiene el poder de salvar a las almas. Jesús sufrió y así se desprendió de su vida para salvarnos a todos los hombres.                        

            Pbro. Salvador A. Carrasco C


domingo, 10 de marzo de 2019

I DOMINGO DE CUARESMA CICLO C 2019

Posted by salvador on 3/10/2019 01:07:00 a.m. with No comments




JESUS, VENCE AL TENTADOR

Jesús se deja guiar por el Espíritu Santo al desierto, para estar cuarenta días y cuarenta noches sin comer, ni beber, en ayuno y oración, y encontrarse con Dios su Padre; recuerda que Israel estaba en el desierto, donde fue probado…También todo bautizado, es lanzado al desierto de la vida, donde seremos probados.

El Diablo, que tentó a Adán, ahora lo hace con Jesús el nuevo Adán, su nombre propio es “Tentador” o Diablo que no es un simple demonio, y acá se alude al diablo o “Satán”, el jefe de todos los espíritus perversos que se han rebelado contra Dios, ha roto su armonía sobre el mundo, ha pervertido nuestra tierra. Quiere el demonio que Jesús redima sin sufrimiento, y quiere destruir el reino de Dios.


Jesús combate rechazando la oferta del tentador, Jesús el cuerpo total, lucha, constantemente, para vencer toda tentación, enfrentándose con la fuerza amenazante del mal al que lo derrota, aceptando la Palabra de Dios como pan fundamental, aunque tenga hambre material, confiando y obedeciendo a Dios. En este momento actual, todo sucede, como si Dios no existiese, y como si el Diablo fuera el rey de nuestra tierra. En esta tierra se manifiesta la figura y la actuación de Cristo Jesús donde se da la lucha inevitable, y donde Dios romperá la fuerza de Satán.

Cuando deja de luchar o combatir, el hombre cae en desgracia y empieza por aceptar la oferta del tentador: los placeres terrenales; la idolatra de la riqueza, quiere tener más, se vuelve codicioso y avaro; y la idolatría del poder económico, político, y otros poderes de todo índole, a idolatrar los placeres que el mundo nos ofrece, y a manipular a Dios: “Si eres Hijo de Dios convierte estas piedras en pan” y así creeremos en ti”; si nos llenas de prosperidad y de seguridad económica, creeremos en ti.  “Manifiesta un gran milagro de lanzarte de la parte más alta del templo y creemos que eres Dios”, y cuando realizas un milagro creeremos en ti. El hombre no quiere dejar a Dios que sea Dios. Se fabrica otros dioses, que le rinde honores. Por ello el hombre quiere dominar y detentar el poder, y es así que vuelve a caer en la esclavitud de lo que más ama, apartándose más de Dios, y queriendo ser otro dios mejor que Dios, así como fue en la tentación de Adán y Eva.


Jesús nos ayuda a vencer al enemigo, cuando alimentamos el corazón con su palabra; cuando obedecemos y somos fieles a su Palabra; y finalmente cuando oramos a nuestro Padre y permitimos que Dios habite en nosotros, el campo de la fe, para dejarnos guiar por su Espíritu hacia la verdad.  
                         
                                              Pbro. Salvador A. Carrasco


sábado, 2 de marzo de 2019

VIII OCTAVO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C

Posted by salvador on 3/02/2019 08:24:00 p.m. with No comments
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    LA CORRECCIÓN FRATERNA

No es posible, que un ciego guie a otro ciego, Jesús nos hace ver que los doctores y fariseos, son ciegos, porque han suplantado a la Palabra anteponiéndole sus interpretaciones, y sus costumbres; imponiendo muchos preceptos, que no son capaces de cumplirlos. Jesús no quiere que este se dé esta situación entre nosotros, pues puede haber que uno, por más preparado que sea y tenga tantos títulos, quera imponer sus ideas y se convertirá en un ciego, que guía a otros ciegos. Los guías responsables de una comunidad, debe seguir el camino, que Jesús les ha señalado, para que sean auténticos discípulos, por eso cuando escuchamos al guía, y no escuchamos la Palabra de Dios, nos convertimos en ciegos. no creerse que son los mejores pastores, o dirigentes que al guiar.

Es fácil juzgar al hermano, Jesús nos pide que debemos mirar la viga de nuestro propio ojo y no del hermano, quiere que seamos misericordiosos, pues, cuando juzgamos nos creemos más santos o perfectos que los demás, creemos tener la razón, juzgamos muchas veces sin base, sin tener la verdad, basándose en las habladurías de la gente, queriendo quitar la fama a la persona, eso sí que son hipócritas. Incluso usamos la verdad para herir al hermano, eso Dios no quiere, si queremos corregir, hay que hacerlo con amor y caridad así nos pide el Papa Francisco. Nunca nos fijamos en nuestros defectos, que son tan grandes como una viga, que nos impide reconocer que también somos peor que el hermano, por no ser misericordioso.  

De todo árbol bueno, siempre dará fruto bueno y de todo árbol malo siempre dará frutos malos, y nunca dará frutos buenos. Así es nuestra naturaleza humana, si hemos sabido atesorar buenos valores, se nos conocerá por nuestras buenas obras; si somos de naturaleza mala, no daremos frutos buenos, sino siempre frutos malos; como sucedió un hecho, en nuestra patria, que una profesional bien titulada, estaba maltratando a una pobre servidora, no tuvo misericordia ni compasión por esta humilde trabajadora. Queridos hermanos, pidamos a Dios, para siempre demos frutos buenos.



                                           Pbro. Salvador A. Carrasco C