sábado, 26 de octubre de 2019

XXX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 10/26/2019 10:09:00 p.m. with No comments

¡EL PECADOR, QUEDO JUSTIFICADO!

Jesús nos da una nueva enseñanza sobre la oración, como debemos orar, sin resaltar lo que somos, sino reconociendo con sinceridad y humildad, que hemos ofendido a Dios y que somos pecadores. Por eso nos narra la siguiente parábola, del fariseo y del publicano que ingresaron al templo.

Cuando ora el fariseo, se cree justo, empieza agradecer a Dios, no lo ve como una bondad de Dios, lo malo es que se autocomplace a sí mismo, al decir, en su corazón, que “yo no soy” como los demás, borracho, adultero, ladrón, y otras cosas más, ni como ese publicano, que es vividor, engañador, usurero y traidor a su patria, al ponerse al servicio del Imperio Romano. Su soberbia, hace que desprecie al pecador, porque se cree que es justo. Es orgulloso, al decir que “yo doy mi diezmo”, “yo ayuno dos veces por semana”. Es vanidoso, porque se cree que esta ya salvado por tener una santidad prefabricada. También puede pasarnos a nosotros que formamos una comunidad, de creernos los buenos y los otros los pecadores que ya no tiene solución, , esa ha sido la tentación del fariseo, y también puede ser la nuestra, cuando juzgamos a los demás, y nos creemos ya convertidos, prefabricando una falsa santidad.

Cuando ora el pecador publicano, no se atreve a levantar la cabeza al cielo, tiene vergüenza de sí mismo, su vida está destrozada, es rechazado por los que se creen santos, ha fallado a su Hacedor, es un pecador, y se reconoce como tal, por eso se golpea el pecho, y desde su corazón pide compasión a Dios, pues ve su miseria humana, y dice: ¡Oh Dios! Ten compasión de mí que soy un pecador”.

El pecador publicano quedó justificado, porque reconoció con humildad sus pecados, y su condición de pecador, pero no perdono al fariseo, por su orgullo soberbia, vanidad, pues siempre se justifica a costa de los demás pecadores, creyéndose ser el bueno. Eso nos pasa muchas veces.


Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 19 de octubre de 2019

XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 10/19/2019 10:39:00 p.m. with No comments

¡ORAR CON PERSEVERANCIA!

Momentos difíciles, nos describe Jesús, una realidad, donde hay opresores y oprimidos, donde existe un juez, que no teme a Dios, ni le importa las injusticias que se comete contra el hombre; por eso la viuda, el huérfano y el pobre, claman su grito, continuo hacia el cielo, esperando que Dios lo escuche, y llegue la justicia divina.

Jesús nos pide orar con perseverancia, sin desanimarse, sin desfallecer, por eso nos relata la parábola de la viuda y el juez injusto, ella continuamente fastidia a este juez malo, que no teme a Dios ni respeta al hombre, y es corrupto, ojala que no hubiera jueces corruptos, pero sabemos que los hay, a pesar de ello, la viuda, (indefensa, sin ningún apoyo) el juez la echa de menos, pero ella insiste, fastidia,  y es inoportuna, rompe toda barrera para acercarse al juez, persevera,  no se desanima, no desfallece; es decir se la está jugando, pues quiere que le hagan justicia. El juez, que es egoísta, y quiere tener tranquilidad, por temor a recibir unos golpes de esta viuda, le hace justicia; la viuda ha logrado conseguir que se le haga justicia. Eso nos pide Jesús, perseverar en la oración sin desanimarnos, porque tarde o temprano será escuchada nuestra oración.

Dios que es nuestro Padre, siempre nos escucha, así a la viuda la mujer abandonada, sin apoyo, desprotegida dependiente totalmente de Dios, también los niños huérfanos, los pobres, son los que no pierden la esperanza, donde Jesús nos pide que perseveremos. Tenemos un Padre que siempre nos escucha, aunque parezca que está en silencio, pero hay que tener la firme convicción que no nos ha abandonado, a pesar de tantos, sufrimientos …debemos tener la esperanza de que llegara la justicia divina de Dios.

¿Habrá fe, cuando Dios venga?, es una pregunta, que nos hace pensar si tendremos fe, pues vemos que hay toda clase de injusticias, que no desparecen; el hombre de hoy no debe claudicar ante tanto mal, ni siquiera hacer las paces con la gente que quieren imponer su doctrina contraría a la que nos ha enseñado Jesús. Habremos perdido la fe, pues parece que el mal nos está ganándonos… Jesús ya nos advierte, y quiere que no perdamos la fe, ya que él está siempre presente.


Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


sábado, 12 de octubre de 2019

XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 10/12/2019 08:03:00 p.m. with No comments

¡POR AGRADECER A DIOS, OBTIENE LA SALVACIÓN!

Los nuevos leprosos, son los nuevos cadáveres andantes, de nuestra sociedad; y esto debido a nuestra lepra que tenemos, que nos impide formar parte de la comunidad de los vivos, por eso el leproso, está fuera de la ciudad, no participa de los cultos religiosos, no forma parte de la comunidad, está aislado, como un ser cadavérico, es un ser impuro, inmundo, contaminado y contaminante, que solo espera la muerte. Hoy en día hay nuevos leprosos, que son marginados, repudiados, maltratados, insultados… estos son los pobres, los mendigos, los sidosos, los que tienen cáncer terminal, los enfermos incurables, los descartados de la sociedad que son los ancianos, por no ser útiles, etc. estos son los nuevos leprosos de nuestra sociedad.

Se solidarizan entre sí, escuchamos, que ellos están todos juntos, por tener la misma enfermedad, sin distinguirse por su creencia y origen, de su pertenencia a un grupo; pues la lepra,  los une, y esto sucede cuando todos corremos el mismo peligro, por eso se unen de manera solidaria y todos gritan al unísono  a una sola voz:

“Jesús, maestro, ten compasión de nosotros”, sabiendo, que Jesús iba a entrar a una aldea, ellos  se apresuraron, y a los lejos gritaron fuerte, en una oración de súplica, esperando obtener la compasión de Jesús, y se compadece, por eso los envía para que se presenten ante el sacerdote, según el libro del levítico, para ser reconocidos que estaban limpios.

Por agradecer a Dios, el Samaritano obtiene la salvación integral, al verse libre de su lepra, reconoce, que es el poder de Dios quien lo ha sanado, por eso vuelve inmediatamente a Jesús, reconoce, que es Dios, se arrodilla ante Él, para agradecerle y adorarle, porque fue curado de la lepra; es decir alcanzó la salvación.

Jesús le pregunta: ¿dónde están los otros nueve?, ¿no eran diez los sanados?, por eso Jesús le dice al samaritano: “Levántate y vete; tu fe te ha salvado”. Los que no agradecen a Dios, han alcanzado la sanación del cuerpo, pero no del alma, y han vuelto a su vida normal. Esto sucede en nuestros días, pues quieren solamente la sanación del cuerpo y no del alma; Jesús es claro viene a salvar al hombre de manera integral y no a medias.


                                     Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


sábado, 5 de octubre de 2019

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 10/05/2019 02:52:00 p.m. with No comments
¡CONFIAR EN DIOS!

Todo cristiano debe confiar en Dios, es el tema de los domingos anteriores, así los apóstoles estaban confundidos, ya que no podían concebir porque el rico no se salvó, si su riqueza es una bendición de Dios; mientras que el pobre se salvó, sabiendo que el pobre paso necesidad por haber ofendido a Dios, así era la mentalidad farisaica. Surge la pregunta: ¿En quién debemos poner la confianza? Se nos había dicho, no pongas tu confianza en las riquezas; y dando un paso más, no la pongas en tus buenas obras”; incluso va más allá no pongas tu confianza en los propios méritos, es decir confíar en sí mismos, como tuvieran todo el derecho de alcanzar la salvación por los puntos que han acumulado. Por eso los apóstoles, se dan cuenta que les falta algo para poder comprender las exigencias de Jesús y le piden a Jesús: “Auméntanos la fe”.

Jesús nos da una respuesta, quiere que confiemos plenamente en Dios;  “Si tuvieras fe como un granito de mostaza, seria formidable, ya que la semilla de mostaza, es tan pequeña, y la más pequeña de todas las semillas, nos dice que lo importante es tener fe, eso está pidiendo Jesús, si no tienen fe nada se puede hacer, y teniendo esta fe tan pequeña como la de un granito de mostaza harían cosas mayores y  Dirían al árbol “Arráncate de raíz, y plántate en el mar” inmediatamente sucedería, esa es la fuerza de la fe, por más raíces profundas que tenga el árbol será arrancado. Con ello nos indica que la vida del cristiano ha cambiado profundamente, al ser arrancado del mal; la fe hace todo lo posible para arrancarnos del mal, y eso es lo que ha hecho Jesús con nosotros. Sabemos que la fe es un don de Dios, que se nos da gratuitamente por la escucha de la palabra de Dios, como nos dice San Pablo. La fe es una virtud, no es un acto ni una serie de actos, sino una actitud personal fundamental y total que imprime una dirección definitiva a la existencia y hace que el hombre cambie radicalmente por confiar en Dios.

Tenemos la oportunidad ahora: de vivir nuestra fe, en la biblia la fe es equivalente a confianza en una persona. Ella nos ayuda a amar a Dios, y a nuestros hermanos, ya nada cambiará nuestra vida, si nos mantenemos firme en la fe, ya que de ella brotará el amor a Dios y a los hermanos, y nos ayuda a vivir en esperanza, con la seguridad de recibir el premio celestial.

También como nos dice el profeta Habacuc, frente a tanta amenaza externa, y situaciones adversas dentro del reino como son las injusticias, las explotaciones, engaños, etc. ¿Dónde está Dios? Ahora, sigue teniendo actualidad, al ver tanta muerte, robos, secuestros, organizaciones criminales, injusticias, etc. Uno se pregunta cómo el profeta Habacuc ¿Dónde está Dios? Pareciera que no existe, por eso se pueden perder la fe en el Señor, y piden todos a Jesús:



                                                      Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


sábado, 28 de septiembre de 2019

XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 9/28/2019 10:15:00 p.m. with No comments
¡NUESTRO DESTINO FINAL!


La realidad del tiempo de Jesús, se da ahora de manera similar; pues hay gente muy rica, que ha prosperado y que goza espléndidamente; pero también hay gente muy pobre, que no prospera, y su vida se va acortando y apagando por la pobreza, por el hambre y la enfermedad.

El rico se vestía de purpura y lino importado, y cada día, disfrutaba de esplendidos banquetes, buenos banquetes. Sabemos que la riqueza en sí misma no es buena, ni mala, pero el rico, muchas veces puede idolatrar su riqueza; esta lo enceguece, lo ensordece, y pervierte la imagen de Dios, y del hermano, vive una total alienación, fuera de su realidad, volviéndose indiferente frente al pobre Lázaro.

Por otro lado, el pobre Lázaro, cuyo nombre significa “Dios ayuda” o “Dios auxilia”, estaba a la puerta del rico, le faltaba comida, ropa, estaba hambriento, enfermo y los perros lamian sus heridas, pero, confiando en Dios, ya que no salía de sus labios ninguna mala palabra contra el rico, más bien esperaba que el rico le diese las migajas que caían al suelo, es otro cristo que está a en el pórtico del rico epulón.

Con la muerte se desvela nuestro destino final; llega el momento que el pobre Lázaro, muere y los ángeles llevan su alma al seno de Abrahán, para gozar de los bienes celestiales; mientras que el rico muere, y va al infierno, para padecer y  sufrir; pues se condena por no recibir la vida como un don y no ha ofrecido su ayuda  al pobre enfermo hambriento que se consume  precisamente al lado de su puerta y cerro su corazón, pervirtiendo la imagen de Dios, que teniendo la oportunidad de hacer el bien no lo hizo.

Ante esta nueva realidad, el rico grita, fuerte a Abrahán para que Lázaro le alivie su sed, pero sabemos, que Abrahán es inflexible, lo llama hijo, en vida tenías todo ahora padeces; y a Lázaro ahora no le falta nada y goza de los bienes celestiales en el seno de Abrahán. El rico quiere que Lázaro vuelva a la vida, para que avise a sus hermanos, pero Abrahán le contesta, sino escuchan a Moisés ni a los profetas, tampoco escucharán a un muerto. El juicio está ya dado, el rico epulón se condena por el pecado de omisión, por no ayudar al pobre Lázaro y no por sus riquezas.

Tenemos la oportunidad ahora de cambiar nuestra actitud, ante nuestro ante las riquezas, de poder ayudar al necesitado, y de no ignorar lo que los siervos de Dios nos dicen. Pues el rico no sabía que le esperaba el infierno, ahora quiere avisar y no puede, Jesús no hace un juicio moral porque somos ricos, ni porque somos pobres; sino la actitud que tenemos sobre los bienes que recibimos.

                     Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


domingo, 22 de septiembre de 2019

XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 9/22/2019 02:47:00 a.m. with No comments

  “SERVIR A DIOS, O AL DINERO”



El mal este mundo, es la idolatría del dinero, muchas personas, están abocadas en conseguir riquezas, y amasar fortunas, quedando atados a su dinero o a sus bienes, que los esclavizan; muchos buscan por todos los medios sean lícitos o ilícitos obtener más dinero, para asegurar su futuro.

El dueño le pide cuentas al mal administrador que está derrochando sus bienes, que no es fiel, por eso, el dueño que es el Señor, lo va a despedir, por no ser buen administrador. Cuando el Señor nos llama, debemos estar preparados, es decir cuando nos llega el momento de partir de este mundo, tenemos que rendir cuentas de nuestra vida.  El mal administrador dice:

 "¿Que haré?" Jesús alaba la sabiduría, y la decisión rápida y oportuna de este administrador infiel, este va asegurar su vejes… (ya que no puede cavar, y le da vergüenza mendigar), Jesús no realiza un juicio moral del fraude que hace, sino que alaba su astucia y su decisión oportuna y rápida para asegurarse su futuro, y ser acogido por aquellos que les condono una parte de sus deudas. Por eso dice Jesús: “Los hijos de este mundo son más sagaces que los hijos de la luz”, pues se hacen amigos con ese dinero injusto que han recibido.

 Los hijos de la Luz, debemos aprender de ellos no lo malo que realizan sino sus sabias decisiones rápida y oportuna, de asegurarse la vida futura en este mundo, el buen discípulo, tiene que tomar una decisión urgente para asegurarse una morada en el cielo, convirtiéndose, escuchando su Palabra, para ser semejante a nuestro amo. Lo que nos pide es hacer para ser semejantes a Él.
  
¿Qué haré?, el hombre está continuamente en una disyuntiva, servir a Dios o servir al dinero, Jesús nos dice: “No podéis servir a dos señores, o sirves a Dios, o al dinero”, sabemos que cuando servimos al dinero, este nos esclaviza, nos atenaza, nos tiende una trampa que fácilmente no podemos liberarnos, caemos en la idolatría, nos vuelve codiciosos, por eso explotamos, engañamos como nos dice el profeta Amós. Servir a Dios, nos hace libres, nos permite compartir nuestros bienes con los más necesitados, ganamos muchos amigos…

                                        Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


sábado, 7 de septiembre de 2019

XXIII DOMINGO DEL TEIMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 9/07/2019 03:49:00 p.m. with No comments

 “EL DISCÍPULO DE JESÚS, DEBE VIVIR LA RADICALIDAD DEL REINO DE DIOS”


Vivir la radicalidad del Reino de Dios, mucha gente acompaña a Jesús, por algún interés, o de manera inconsciente, como si su conciencia estuviera adormecida, por las exigencia que el mundo les ofrece (éxito, poder, dinero, etc.); por eso Jesús les  hace una invitación sería, y conozcan las exigencias que Jesús propone a sus discípulo, para que sean auténticos seguidores del él:

Posponer la familia, los amigos, incluso posponerse uno mismo, muchas veces la familia son un obstáculo para seguir a Jesús, así, cuando tienes alguna visita de tus familiares, dejas de asistir a misa, porque tienes que atenderlos y complacerlos, y pospones a Jesús. Jesús no quiere que rompas con tu familia, sino más bien quiere que primero ames a Dios, sin dejar de amar a tu familia, como nos recuerda el libro de Dt. 6,4. “Amaras al Señor tu Dios sobre todas las cosas…”. Posponerse uno mismo, y esto es lo más difícil en nuestra vida, porque siempre tenemos nuestros propios proyectos, como son el deporte, el paseo, los viajes, el trabajo, que tengo que ganar dinero, porque hoy es mi oportunidad; nos cuesta obedecer y dejamos de lado a Jesús; que pena, siempre a Dios lo posponemos.

Para ser discípulo de Cristo hay que cargar la cruz y renunciar a todo, cueste lo que cueste, pues, la cruz es cuando pierdes un trabajo, por ser fiel a Jesús y coherente con los principios cristianos; cuando se burlan de ti, porque vas a misa;…, por eso es tu cruz; no es el dolor por el dolor, sino soportar todo por amor a Jesús, por ser consecuente con los valores del reino de Dios, por ser un auténtico discípulo de Jesús, pues se corre la misma suerte de Jesús.

Renunciar a los bienes, porque nos dan seguridad en los vaivenes de la vida, como son la vejez, la enfermedad, los accidentes etc.  Con el peligro de caer en la idolatría de los bienes por qué no compartimos. El gran peligro cuando no cumplimos estas exigencias, nos puede resultar una trampa mortal, la familia, nuestros intereses, nuestra propia vida y las riquezas, por haber dejado a Jesús.


Finalmente, ser cristiano no es un juego, por eso Jesús, nos dice dos parábolas, una que nos indica que hay que contar con todo el presupuesto, para construir unas torres, así es la vida del cristiano que tiene que contar con todos los medios que el Señor nos pone para construir nuestra verdadera vida en Cristo Jesús; y la otra parábola, que nos indica si contamos con la fuerza necesaria, para la batalla, para salir vencedores en este mundo; así es el verdadero cristiano, que se va formando, para empezar una vida nueva y combatir muchísimo, como un verdadero discípulo de Jesús, por eso la tarea no es fácil, necesitas de la ayuda de Dios.

             Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


sábado, 24 de agosto de 2019

XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 8/24/2019 08:46:00 p.m. with No comments

“LA PUERTA ESTRECHA”
 “

Jesús, dirigiéndose a Jerusalén, anuncia la salvación de Dios a todos los hombres, en cada pueblo o aldea que recorría, su mayor preocupación, es que todos se salven, por eso no se cansa de anunciar que el reino de Dios ha llegado, y que es necesario, que se conviertan y crean en él. Uno del gentío le preguntas, serán pocos los que se salven, pero Jesús no da un dato numérico, por eso responde:

Jesús da la respuesta, “Esfuércense en entrar por la puerta estrecha, con ello nos va indicando, que cada creyente que ha abrazado la fe en Cristo Jesús, tiene que emplear todas sus fuerzas, para entregarse a la gloria de Dios y al servicio al prójimo, procurando hacer siempre la voluntad del Padre celestial, amando incluso a los enemigos, teniendo como modelo a Jesús. Si nos descuidamos, cuando entre el dueño a la casa, cerrará la puerta, para celebrar el banquete; y empezarán al golpear la puerta diciendo: “Señor ábrenos”. El dueño no abrirá, porque no los conoce, y les dirá:

“No sé de donde son ustedes, apártense de mí todos los servidores de la iniquidad”, creen que la salvación de Dios, es un derecho, así piensan los judíos, por eso le dicen: al Señor: “Hemos comido y hemos bebido contigo, y has enseñado en nuestras sinagogas”, pero por no acoger la palabra de Dios, son rechazados, ni son reconocidos.  También encontramos otro grupo de personas que, por pertenecer a un grupo religioso, y al realizar una actividad piadosa, etc. creen también tener derechos sobre Dios para que alcanzar la salvación, es decir creen que tienen el derecho de cobrarle la factura a Dios, por eso le dicen al Señor: “En tu nombre hemos predicado, hemos echado demonios, etc. También el Señor, les dirá: “no los conozco, aléjense de mí malvados”. Estos estarán en el lugar de tormento, esto será el llanto y el rechinar de dientes.

La salvación de Dios es gratuita un don, donde Dios quiere que todos los hombres se salven, por eso vendrán todas las naciones, para que alcancen la salvación de Dios, ya que los primeros, que eran los judíos, se quedaron anclados, en sus ritos, leyes y sistema religioso… no aceptando el mensaje de salvación de Dios, porque se creían seguros de sí, por eso estos primeros, serán los últimos y los últimos serán los primeros.  Querido hermano, no os asustéis, Jesús pide que vivamos y hagamos la voluntad de su Padre, viviendo en radicalidad su enseñanza, para alcanzar la salvación; incluso aquellos que no son de los nuestros, si se esfuerzan por buscar la verdad y vivirla, alcanzarán la salvación de Dios.          
                   
                                                Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 17 de agosto de 2019

XX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 8/17/2019 08:24:00 p.m. with No comments

UN FUEGO, ¡OJALA YA ESTUVIERA ARDIENDO”
 “

He venido a prender fuego sobre la tierra ¡y ojalá ya estuviera ardiendo!, el amor de Jesús por nosotros es fuego divino, que cambia, transforma y purifica a la persona de toda escoria de pecado, en el mundo que se mueve, sea familiar, social, económico, político, religioso, etc. El fuego divino, es el espíritu Santo, que cambia profundamente el interior del hombre; pero que a muchos no les gusta, porque les conviene que sigan las cosas tal como están, no se dejan transformar por el fuego divino abrasador de su amor, quieren que todo siga igual, es decir que haya injusticia, engaño, explotación, muerte, etc. viviendo una falsa paz, quedando adormecidos en su propio sistema y seguros de ello, así tenemos un grupo de hombres, que son hipócritas, religiosos que no necesitan convertirse,; pero los que se han dejado transformar, por el fuego divino de su amor, son los pobres pecadores que se ha dejado abrazar por ese fuego divino, con los purifica y acrisola, viviendo con fortaleza su fe.

Es necesario pasar por un bautismo, ¡y que angustia, hasta que se cumpla! los poderes reinantes en este mundo, no quieren que nada se cambie, por eso, rechazaron a Jesús,  dándole muerte; ese es el bautismo que tenía que pasar Jesús por todos nosotros, y es el mismo bautismo que tenemos que pasar todos nosotros los que estamos comprometidos con Jesús y su reino, donde cada discípulo que ha optado por Jesús, debe ser signo de contradicción en este mundo; pero resulta, que muchas veces nos parcializamos, o hacemos componendas con los poderes de este mundo, hablando cosas muy bonita;  pero es una exigencia vivir en radicalidad el evangelio.

“Jesús ha venido a traer división y no paz”, pareciera contradictorio sus expresiones, pues nos habla que ha traído la paz al mundo, pero ahora nos dice que no ha traído paz, sino división. El mundo nos ofrece una paz engañosa, como un equilibrio de fuerzas, como una aceptación de todo lo que hay incluso dentro de la familia, donde todos engañan y explotan…. Esa división se produce, por la opción radical, que han tomado todo bautizado en favor de Cristo, de manera que se producirá una ruptura con la familia, en el trabajo, etc. Porque ha asumido un modo de vida, siendo testigo del evangelio, sabiendo los riesgos que se corre por optar por Jesús.
                                       
                                      Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 10 de agosto de 2019

XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 8/10/2019 01:17:00 p.m. with No comments

“ESTEN VIGILANTES Y ESPEREN AL SEÑOR”
 “

Ricos para Dios y no para el mundo, los ricos del mundo, son aquellos que se ahogan en sus riquezas, y ambicionan tener más, volviéndose codiciosos y ponen su seguridad en ellas; y los ricos para Dios, son aquellos que han puesto su confianza en el Señor, porque los bienes que obtienen lo ven como un don de Dios, y lo comparten con sus hermanos más necesitados y así acumulan un tesoro en el cielo, ni el ladrón lo podrá robar ni la polilla carcomer. El único bien para ellos es Jesús, por eso hacen buen uso de sus bienes y este es el pequeño rebaño, a quien el Padre a tenido a bien darles el reino.

Donde esta vuestro tesoro allí estará tu corazón, nos dice Jesús, si amas al dinero tendrás un corazón frio materialista interesado, un corazón de piedra y de metal mezquino, y codicioso; pero si pones tu corazón en Dios, tendrás un corazón tierno, servicial, cálido, sensible y esperaras para recibir tu premio,

Estad siempre vigilantes y en continua espera, serán  dichosos los criados a quienes el Señor al llegar de la boda, los encuentra despiertos y vigilantes, para que le abran la puerta; por eso hay que tener ceñida la cintura, que significa estar en camino y dispuesto a trabajar; y encendidas las lámpara, indica estar en vigilia, no dormir; que el mundo no nos adormezca; ni desear, ni tener, lo que los poderosos desean y tienen, ni quedar anclados en sus falsos valores, etc. que intentan hacernos caer en la idolatría, y estar apegados a los bienes terrenales de este mundo.  El dueño de casa debe estar también vigilante, tener ceñida su ropa y estar despierto para que cuando venga el ladrón, no permita que le roben en su casa; es estar preparado cuando el Señor nos llame. El administrador, que debe estar preparado para rendir cuentas, pue a ellos se les ha confiado, donde no deben ser buenos administradores, que el Señor les ha confiado para que diesen lo necesario a sus trabajadores, tratando bien a los que se les ha confiado; el administrados no tiene que ser malvado, ni holgazán… que para cuando venga el dueño, sepan rendir cuentas de todo ello. Dichosos a quienes se nos encuentra haciendo algo bueno, poniendo los talentos al servicio de Dios y de la Iglesia.

Somos peregrinos de la fe, porque marchamos a la patria verdadera y definitiva, gracias a un Dios bondadoso, omnipotente y siempre fiel,  que hace que no se apague esa luz, que es la fe en nuestras vidas, para que los siervos seamos buenos administradores de los tesoros que el Señor nos ha confiado;  sin dejar de ser peregrinos de la fe, esperando con ansia y con la certeza segura, de obtener el premio y no el castigo., como lo hicieron nuestros padres en la fe, como fue el caso de Moisés, Abrahán, que son modelos de fe y de esperanza.

                                  Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 27 de julio de 2019

XVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2019

Posted by salvador on 7/27/2019 07:14:00 p.m. with No comments

DIGAN CON CONFIANZA: “PADRE NUESTRO...”

Hay que atreverse a decir: “Nuestro Padre”, atreverse a orar; Jesús nos enseña cómo debemos dirigirnos a Dios, nuestro Padre, Jesús cuando ora, nos revela que tiene un trato intimo con su Padre, por eso los discípulos al ver que continuamente oraba a su Padre, se quedan admirados por la plena confianza que tiene a su Padre, su trato íntimo y profundo lleno de afectos y sentimientos hacia su Padre; eso los asombra, ven en él que en su oración no hay nada de aburrimiento, ni cansancio, ni rutina, ni fatiga; y ven a Jesús que tiene un trato tan profundo hacia su Padre, por eso se sienten animados, quieren orar como Jesús, y estos paganos convertidos al cristianismo, tienen que atreverse a decir: “Padre nuestro...” porque a sus dioses que han dejado de adorarlos no les decían padre. Si Juan enseñó a sus discípulos a orar, también deben atreverse a orar. Jesús cuando enseña a orar, nos introduce y nos hace partícipe de su intimidad, para que digamos con confianza Padre y pronunciemos sin miedo Abba, pues, no nos acercamos al poderoso, al invisible, al que está lejano; sino a nuestro Padre que está cerca de nosotros, dispuesto a ayudarnos. No quieren que oren como hacen los fariseos que se llenan de tantas palabras, sino como lo hace Jesús que ora de manera humilde, simple y sencilla.

Debemos decir: "Padre, santificado sea tu nombre, pues tenemos un solo Padre bueno; venga tu reino, su reino ya está en medio de nosotros, Jesús con su presencia hace presente su reino. “Danos cada día nuestro pan cotidiano”, no solo necesitamos el pan material, que el algo exterior de nosotros, sino también el pan de su Palabra, que nos alimenta interiormente. “Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos ofende”, es necesario perdonar, para que seamos perdonados por nuestro Padre Santo. “No nos dejes caer en la tentación", en nuestra vida siempre seremos tentados, pero con la ayuda de Jesús, superaremos tota tentación venida del Diablo». Ahora notamos, que al pasar el tiempo lo hacen de manera automática, cotidiana, repetitiva; rápida, y todo esto hace que la oración sea aburrida, tediosa y sin sentido, por eso que nuestros jóvenes cuando lo rezan no les dice nada. Jesús nos recuerda que tenemos un Padre, y al decir que tenemos un Padre, nos hace caer en cuenta que somos hijos de Dios.

El amigo importuno, cuando insistimos, continuamente, como la pequeña parábola del amigo importuno, que toco la puerta de su amigo para que le diese tres panes para comer, para su amigo que llegó, le insistió, y para que no siga molestando, se levantó y le dio lo que pedía. De igual modo si un padre que es malo, sabe dar cosas buenas a sus hijos; cuanto más, nuestro Padre que nos ama, nos dará lo que realmente necesitemos.

La eficacia de la petición, es necesario saber pedir, para que sea escuchada nuestra petición. Como dice el célebre maestro de la Iglesia, santo Tomás de Aquino (s. XIII): "no sólo pedimos lo que podemos desear rectamente, sino que además lo pedimos en el orden que conviene desearlo." Necesitamos "descubrir" de nuevo al Padre nuestro. Rezarlo mejor, sin apuro, evitando la rutina devastadora; "saboreando" las peticiones, entusiasmados por alabar a Dios, hacer que nuestra oración sea eficaz, no se trata de decir tantas palabras, ya que nuestro Padre conoce muy bien lo que realmente necesitamos. Por eso nuestra oración hay que hacerla con humildad, con suplica, con sencillez; y no cobrarle la factura a Dios, pues el se merece todo el respeto y que nos libre de que lo tentemos.

El “Padre Nuestro” es el mejor resumen o la esencia del evangelio que nos deja Jesús, porque nos recuerda que somos hijos de un mismo Padre, y también porque pedimos "en plural", por nuestros hermanos, porque tenemos la seguridad que él nos escucha y nos concederá lo que realmente hemos pedidos con la ayuda del Espíritu Santo. En esta oración encontramos un hilo conductor: primero la confianza íntima con Dios Padre, saber dirigirse a él, como Jesús nos ha enseñado; en segundo lugar, ser constante en la oración, sin desmayar; y finalmente la eficacia de la oración, que con seguridad el Padre dará cosas buenas a sus hijos.

                                  Pbro. Salvador A. Carrasco Castro