sábado, 14 de octubre de 2017

XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 10/14/2017 07:59:00 p.m. with No comments

¡TODOS SON INVITADOS A LA BODA!



Dios quiere lo mejor para su pueblo elegido, siempre actúa con bondad, longanimidad, con solicitud… pero este pueblo de la heredad, rechaza a los profetas y los mata, no contento con ello también dan muerte al heredero; a pesar de todo ello, el rey sorprende, hace la invitación de las bodas de su hijo, a este pueblo, les recuerda que son los primeros invitados, y envía nuevamente a sus criados diciendo que les diga que todo está preparado.

Primero los judíos, que rechazan la invitación a las bodas, la causa de este rechazo, es que están preocupados por sus negocios, el campo, o asuntos familiares. No es malo el preocuparse, por los asuntos materiales, de este mundo, pues ello no se condena; pero el detalle, es que cuando más metido estén en el mundo material, va a ser lo más importante y urgente; y postergaran la invitación que se les ha hecho, de participar de las bodas del hijo, por eso maltratan a los criados hasta matarlos, porque les incomoda mucho. El rey montará en cólera y quemará la ciudad y dará muerte a esta gente malvada.

Los nuevos invitados somos todos nosotros, los que estamos en el cruce del camino, el rey envía a los criados para que inviten a los paganos, sean buenos o malos, y a los pecadores; estos aceptaron la invitación, y que también somos nosotros, que participamos de las bodas del hijo; vestidos con el traje de fiesta; que significa nuestra conversión dejando la vida pecaminosa empezando por realizar buenas obras; somos invitados a participar de este banquete eucarístico como un anticipo de las bodas del cordero.

Hoy también rechazamos el banquete eucarístico del Señor, porque estamos tan preocupados, en las cosas que el mundo nos ofrece, priorizando el negocio, el trabajo, el deporte, la familia… pare que es lo más esencial y urgente; y no la invitación que se nos hace, cual es la de participar de las bodas del hijo, que continuamente lo postergamos.

Los que han aceptado la invitación, ya están sentados en la mesa, para ser servidos por el dueño del reino, y estos son los pobres, pecadores, y gente de mal vivir que han aceptado el mensaje de Dios. Son personas que se han convertidos, y han empezado una nueva vida, no quieren despreciar este banquete, quieren en empezar una nueva vida en Cristo Jesús.

Hay uno que no está con el traje de fiesta, pues son aquellos que no quieren cambiar, piensan que son cristianos de primera, que no necesitan cambiar; por eso será atado de pies y manos para ser arrojado al fuego eterno, que no se acaba.

Su mensaje nos interpela a todos nosotros, estamos aceptando la invitación del Señor, al participar del banquete eucarístico, reflejo, del banquete celestial, o nos llenamos de tantas preocupaciones que nos hace rechazar el banquete de las bodas de su Hijo.

                                      


                                      Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 7 de octubre de 2017

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 10/07/2017 10:42:00 p.m. with No comments

DIOS ESPERA QUE DEMOS FRUTOS…


La viña de Israel dio frutos amargos, Dios siempre estuvo solicito y providente con el pueblo de Israel, pues planto la viña sacándolo de Egipto, ¿Qué no hice? Espere, y solo dieron frutos amargos. ¿Qué se podía esperar?, nada. Israel a lo largo de su historia, era más infiel, que fiel a Dios, ya que buscaba sus propios intereses y se iba detrás de otros dioses, le gusta manipular a Dios, y se olvidaba de los beneficios que Dios hizo mucho por él; Israel representa la viña del Señor, que Dios planto y la cuido muchísimo, pero dio frutos amargos.

Los criados vienen a recoger los frutos, pero los labradores los matan,  el hombre desfigura la imagen de Dios, lo reduce a simples conceptos, y se enredan en sus ritos, y lo peor del caso es que realizan sus propios planes, de manera autónoma, e imponiendo a todos sus propios proyectos, como dueños,  sin tener en cuenta a Dios y todo eso era una relación con Dios totalmente farisaica, e hipócrita, además se apoderaron de todo un sistema religioso, que los salvará, y donde ya no hay cabida para otros, que son los profetas que les recordaban que no se apartasen de Dios, y eso les incomodaba, por eso los apedrean, los palean y los matan.

Respetaran por lo menos a mi hijo, lo más grave es que ni siquiera respetaron al hijo, estos labradores, que representan a los escribas y sumos sacerdotes, deciden matar al hijo para apoderarse de la viña. El hijo enviado al final, significa la venida y la pasión de nuestro Señor, que fue rechazado fuera de Jerusalén como fuera de la viña para una sentencia. Con esta a actitud, rechazaron: la filiación del Hijo con su Padre; la palabra de Dios que estaba dirigida para ellos como destinatario y a la vez rechazaron el reino de Dios; y la esperanza vana de poder conservar la gloria de la Ley. Estos mismos reciben su propia sentencia al decir a Jesús: “hará morir sin compasión a esos malvados…”

Por rechazar al Hijo, y su reino de Dios, este reino, será destinada para otros pueblos que lo acojan, y esto otro pueblo es la Iglesia, que a ella pertenecen todos los que han sido bautizados, que acogen su palabra, y creen en el Señor, y que dan frutos en abundancia, pues mi palabra se vuelve maldición para aquellos que la rechazan, y bendición para aquellos que la aceptan.

Dios espera que demos frutos de verdad, su mensaje nos interpela a todos nosotros, estamos dando frutos de verdad, dejamos que su palabra transforme nuestra vida, o la estamos rechazando. Recuerda que somos la viña del Señor y que tenemos que dar buenos frutos de santidad, de justicias de solidaridad…

                                      Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 30 de septiembre de 2017

XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 9/30/2017 10:19:00 p.m. with No comments


¡CREYERON EN EL ENVIADO DE LO ALTO… ¡Y OTROS NO LE CREYERON!


Hay dos clases de hijos, Jesús se dirige en parábolas a los sumos sacerdotes, ancianos de Israel, diciéndoles que hay un dueño que tiene dos hijos, uno que le dice no, pero después recapacita y va a trabajar en la viña; y el otro hijo que dice sí, pero no va a trabajar en la viña. Los sumos sacerdotes y los ancianos, habían dividido al pueblo de Dios, en dos clases de personas, los justos y los pecadores que viven al margen de la ley.  Pues al principio no era así, Dios formo un solo pueblo, y todos son hijos de Dios.

El primer hijo, representan a todos los pecadores y gentiles, que recapacitan al creer en el enviado, que, al inicio, rechazaron y no quisieron conocer, ni vivir la ley natural; pero recapacitan, es decir acogieron el mensaje de Juan el Bautista, y se convirtieron, y ahora los publicanos y meretrices creen en Jesús y acogen su mensaje y se convierten, por eso entraran en el reino de Dios antes que los escribas y sumos sacerdotes, porque están trabajando en su conversión.

El segundo hijo, representan a los fariseos escribas y sumos sacerdotes,  que dijeron sí, pero no fueron a trabajar en la viña, son los hipócritas que dicen si, en cumplir la ley de Dios, de rendir culto a Dios, y pagar su diezmo, de llenarse de palabras bonitas, pero todo lo hacen por vanidad, por soberbia, y no por amor a Dios, buscan que la gente los aprecie y los aplauda, pobre de ellos ya que no quieren convertirse, rechazan y no quieren creer en el enviado de lo alto, porque piensan que el amor a la Ley los va a salvar. Por eso sus palabras son vacías, y no aceptan el mensaje de salvación.

Vale a los ojos de Dios, las buenas obras, y no puras palabras, a veces decimos sí, pero con buena intención, pero al final estamos diciendo no, por eso solamente heredaran el reino de Dios, los que están llenos de obras buenas, practicando la justicia divina, trabajando en su conversión, no creyéndose se justo;  y cuidado no digas que no tengo tiempo, ahora es tu oportunidad y empieza a vivir tu vida como buen cristiano, empieza a trabajar en la viña del Señor, convirtiéndote, llegando a ser buen cristianos de corazón.

                                      Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 23 de septiembre de 2017

XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 9/23/2017 07:58:00 p.m. with No comments

LA BONDAD DE DIOS NO TIENE LIMITES

La bondad de Dios no tiene límites, quiere que todos se salven, nadie puede manipular a Dios, o tener su propio concepto de Dios, al decirle porque nos tratas igual que a los últimos; eso muchas veces sucede a los hombre y mujeres que se creen muy religiosos o piadosos, piensan que  tienen todo el derecho de alcanzar la salvación de Dios, como si la compraran por los méritos que han realizado y no los otros paganos que recién habían sido llamados, para trabajar en la viña.


El dueño de la viña, quiere que todos trabajen, unos empiezan a temprana edad; otros a media mañana, que son los adolescentes; otros a medio día, que son los jóvenes; otros a media tarde, que son los adultos; otros en la hora nona, que son los ancianos. Vio a unos que estaban sin trabajo en la plaza, los llamo para que trabajen en la viña, donde les dará lo convenido;  vio a otros después de media tarde, que estaban todo el día sin trabajar, diciéndoles nadie los ha contratado, y los envía a la viña para que trabajen; es decir los saca de una condición pecaminosa. Es una gracia de Dios, pues la conversión se da a cualquier edad, en el momento conveniente, como nos dice san Juan Crisóstomo. Tenemos el caso de San Pablo, que siendo adulto, Dios lo llamo, y de enemigo del pueblo de Dios, paso a ser anunciador de la buena noticia; y cuantos personaje bíblicos tenemos, que el Señor los ha llamado, para que trabajen en su viña, y también cuanto grandes santos que han sido llamados, como San Agustín, a los treinta años. Nunca es tarde, todos somos llamados a trabajar, en la viña del Señor, para alcanzar la salvación de Dios que es gratuita. Así Dios va formando el nuevo Israel; que también pueden ser jóvenes, mayores, adultos incluso personas de edad madura, para que trabajen en la viña del Señor, pues todos tendrán su recompensa.

La bondad de Dios, rompe toda clase de concepción de Dios, que nos hemos hecho,  por eso despierta la envidia de los fariseos y escribas, cuando se creen que tienen todo el derecho, de recibir su buena recompensa o paga, por los méritos que ellos han realizado; murmuran, se vuelven envidioso… es el peligro de algunos que se creen tan justo, que no es posible que se los iguale a los que en última hora han sido llamados a trabajar en la viña del Señor. Debemos alegrarnos de trabajar en la viña del Señor, ya sea a edad muy temprana, y que no deba haber envidia por los otros que a recién son llamado por el Señor.

                         Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 16 de septiembre de 2017

XXIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 9/16/2017 09:06:00 p.m. with No comments

¡PERDONAR SIEMPRE AL HERMANO!




Perdonar sin límites, al hermano que nos ha ofendido, es una exigencia de Jesús para todo cristiano que confía en el Señor, que es misericordioso, comprensible y paciente, como nos dice el papa Francisco: “Dios no se cansa de perdonar”, de la misma manera todo hermano siempre debe estar dispuesto a perdonar sin límites al pecador, no solamente siete veces, sino siempre y sin límites al que nos ha ofendido, con ello evitamos todo espiral de violencia, de odio, resentimiento, de venganza…

Es diabólico no perdonar al hermano, sabemos que para que haya una buena relación sincera entre hermanos, se debe procurar hacer siempre el bien; pero lamentablemente nuestra realidad es otra, pues descubrimos que, el daño que nos hicieron, o hicimos a otro, no queremos perdonar, o no nos perdonan; hay el deseo de venganza, buscamos otros mecanismos de defensa, como son:  el no hablarle, no dirigírle la mirada, ser indiferente; y esto hace que nuestra relaciones, tengan un tinte diabólico, cargado de hipocresía… dejándose arrastrar por el espiral de violencia, odio, resentimiento, venganza; siendo todo eso muy diabólico, que nos impide tener unas verdaderas relaciones de fraternidad y de amistad, incluso esponsal, que esta última, pone en peligro la estabilidad del matrimonio, por no perdonarse. Si uno, no perdona, aunque se haya confesado y recibido el perdón de Dios en la Confesión, se reavivan los pecados perdonados, y Dios será implacable con el deudor, que no supo perdonar.


El Rey que nos ha dado un gran ejemplo, de perdón, pues todas nuestras deudas, que eran muy grandes e impagables, Dios la ha cancelado, o pagado por todos nosotros con el precio bendito de su sangre derramada en la cruz, compadeciéndose de cada uno de nosotros; por ello es una exigencia en todo cristiano que tenemos que perdonar como él nos ha perdonado, así dice la oración del Padre nuestro: “Perdónanos nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos han ofendido”.

Jesús quiere que tomemos la iniciativa de perdonar,  al que nos hizo daño, y cuanto más cercano sea este, por eso Jesús le dice a Pedro hasta setenta veces siete, que significa, que siempre hay que perdonar al que nos ha hecho daño; no significa que no nos importe la justicia o el daño que se nos ha hecho, sino lo que realmente importa es la misericordia con el pecador; y también corregirlo de su mala conducta o de su maldad; esto facilitará las buenas relaciones y la sanación interior, enriqueciendo el amor.

Perdonar al hermano que te ha ofendido, os hará mucho bien, pues ya no hay conflicto en su corazón, se siente más libre, más saludable sicológicamente y corporalmente, y cuanto más cuanto experimenta el perdón de Dios de todos sus pecados, encuentra paz sosiego en el Señor, y está siempre dispuesto a perdonar, esto posibilita que la comunidad cristiana, viva en continua paz, porque los hermanos, saben perdonarse, y se percibe un espíritu de fraternidad y comunión.


            Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

viernes, 8 de septiembre de 2017

XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 9/08/2017 09:54:00 p.m. with No comments


¡SALVAR AL HERMANO!


La comunidad cristiana, que creen en el Señor, está formada por personas humanas, que se reúnen para vivir conforme a las enseñanzas de Jesús, pero hay problemas por sus debilidades; así, uno de ellos ha pecado ofendiendo a su hermano, y empiezan a guardarse rencillas, entre el ofendido y el que ofendió. Jesús manifiesta que debe ser nuestra mayor preocupación de usar todos los medios para salvar al hermano que ha caído en pecado, que tome conciencia de la gravedad de su situación. Jesús nos da los siguientes pasos:

Corregir al hermano a solas, se logra cuando un hermano o el ofendido, busca al culpable, para comprenderlo, perdonarlo y ayudarlo. El hermano que va a corregir, debe hacerlo, con humildad, pues sabe, que también puede caer en pecado; con prudencia, discreción, mirarse a sí mismo, si tiene una paja en su propio ojo; saber lo que le va a decir para que no ser rechazado por el culpable, sin herirlo, ni humillarlo; el fin, es que el pecador tome conciencia de lo malo que ha hecho y recapacite; ya que está poniendo en peligro su salvación. Dios quiere que todos se salven, donde cada uno debe ser guardián de su hermano. Si no se corrige hay otro paso:

La corrección fraterna, debe hacerse ante dos testigospara salvar al hermano, muchas veces decimos a todo el mundo lo malo que ha hecho, sin que el pecador se entere; eso no está bien, ya que, en vez de ayudar al hermano, lo hundimos más. Cuando se nombra dos testigos, es para salvar al hermano, tratando de persuadirlo y convencerlo de lo malo que está viviendo, que no agrada a los ojos de Dios. Si no quiere corregirse, contamos con un último recurso que es: 

Decir a la comunidad católica, para salvar al hermano; pero que, con mucha tristeza en vez de ayudarlo, lo hundimos, lo humillamos, lo amenazamos, lo denigramos... Ese no es el camino, para salvar al hermano, Jesús nos pide que tenemos que rezar por el hombre pecador; Jesús, está presente cuando dos o tres nos reunimos en su nombre, oramos por el pecador para que se convierta, que la comunidad sepa, para no ruborizarlo, para no avergonzarlo, ni juzgarlo, como dice Jesús a los discípulos: “uno de vosotros me va a entregar…” No señala con un dedo acusador, sino que hace todo lo posible para que caiga en cuenta lo malo que ha realizado y lo sigue realizando. Esta figura se da, cuando realmente no quiere convertirse, y es expulsado de la comunidad, teniéndolo como un pagano. Este pagano participa de todas las ceremonias religiosas, aparentemente está dentro de su comunidad, pero es un hombre muerto a los ojos de Dios.

Atar y desatar, Jesús con esto nos dice que la iglesia tiene el poder de perdonar al hermano, si se perdona al hermano, es porque Dios lo ha perdonado, y así se ha logrado salvar al hermano, y si no se ha perdonado al hermano, es porque no ha recibido el perdón de Dios; esta fuera de su comunidad.



                                     Pbro. Salvador A. Carrasco Castro







sábado, 2 de septiembre de 2017

XXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 9/02/2017 10:04:00 a.m. with No comments


¡ACEPTAR LA CRUZ CON AMOR!
El pensamiento de Dios, no coincide con el pensamiento del hombre, la gente admira a Jesús, lo tienen como un gran profeta, los discípulos le siguen como un mesías victorioso, triunfante, así piensan de él, ante todo lo que han visto, buscan sus propios intereses mezquinos y egoístas; el mismo Jesús les explica, que tiene que subir a Jerusalén para que sea entregado, por los ancianos, escribas y fariseos, para padecer, morir y resucitar al tercer día, es decir, el Hijo del Hombre, tiene que padecer por nosotros. Esto no quieren aceptar los discípulos.

Pedro le increpa, no quiere aceptar el camino del sufrimiento, basta con una buena proclamación de fe; como nos sucede a muchos de nosotros, profesar la fe, pero sin cruces, ni sufrimientos, como algunas sectas evangélicas que predican el bienestar material, corporal, toda clase de éxitos en este mundo y toda clase de seguridades,  como si la salvación ya se la hubieran comprado, con una bendición de Dios, y que no es necesario sufrir ni padecer; por eso con esta actitud de Pedro, contrapone lo humano a lo divino, sin jerarquizar lo eterno de lo temporal, por eso recibe el reproche de Jesús.

Jesús le dice apártate de mí satanás, eres un tropiezo para mí, tú piensas como el mundo, y no piensas como Dios; por ello es importante adecuar nuestra voluntad a la voluntad divina de Dios. Tenemos que dejar los criterios del mundo, que no les importa el mal que padecen muchos de nuestros hermanos, como son: las injusticias, las enfermedades, las contaminaciones sociales... que van degradando a la familia.

Aceptar la cruz con amor, Jesús pone sus condiciones: “El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga” negarse a sí mismo, significa .arrancar todos nuestros vicios, y toda clase de egoísmos, que nos impiden llegar a Jesús; y cargar la cruz, significa, que el cristiano no busca el sufrimiento o el dolor por el dolor, sino es la consecuencia de ser fiel a Jesucristo, como todo discípulo, que está detrás de Jesús y poniéndose en marcha con el Salvador, y correr la misma suerte que su Maestro.

                                                         Pbro. Salvador A. Carrasco Castro



viernes, 1 de septiembre de 2017

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A

Posted by salvador on 9/01/2017 04:53:00 p.m. with No comments

¡TU ERES EL MESÍAS, EL HIJO DE DIOS VIVO!

¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? Jesús pregunta sobre su identidad, no es una pregunta sobre si tiene o no tiene mucha aceptación, o si tiene una gran popularidad; por ese lado no va la pregunta, sino más bien quiere saber si realmente lo conocen, por eso los discípulos le dicen, que la gente piensa que eres Juan el Bautista, o Elías o Jeremías, o uno de los últimos profetas, es decir un hombre más como fueron los profetas, y no van más allá de quién es Jesús. 

Para ustedes: ¿Quién soy yo?: Pedro le dice: “¡Tú eres el Mesías el Hijo de Dios vivo!”. Jesús le dice a Pedro: “Bienaventurado tú Simón hijo de Jonás…”, porque esto te lo ha revelado mi Padre. Es decir, confiesa que Jesús es realmente Dios, que Jesús tiene filiación divina. Por eso debe haber un cambio rotundo en toda persona que cree que Jesús es realmente Hijo de Dios, y también estamos en comunión con Pedro cuando hacemos la misma confesión de fe.

Jesús cambia el nombre de Simón por el de Pedro, que significa Piedra o roca al decirle “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificare mi Iglesia”. Esa piedra es Cristo Jesús, y Pedro es el signo visible de esa piedra, juntamente con sus sucesores, por eso la Iglesia tiene sucesión Petrina y también una sucesión apostólica, siendo así la única Iglesia que Jesucristo ha fundado.

Jesús confía a Pedro las llaves del reino de los cielos, para que pueda atar o desatar…esto solamente se lo dijo a Pedro, con ello instituyo el primado de la Iglesia, al darle poder para gobernarla, legislarla… de ejercer la autoridad no como lo ejercen los poderosos, sino a ejemplo de Cristo Jesús que vino a servir y no a ser servido.

  ¿Quién es Jesús para mí o para ustedes? Esta pregunta sigue repercutiendo para todos nosotros, cada día, pues unos podrán decir que es un embaucador, es un filósofo, hombre bueno… realmente lo conozco o lo reconocemos, para podernos identificarnos con él, es fácil responder lo que nos han enseñado, en la catequesis… pero es difícil descubrir su personalidad…y que para saber quién es, es necesario tener un encuentro personal con él.

                                       Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

viernes, 18 de agosto de 2017

XX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 8/18/2017 11:18:00 p.m. with No comments


LA FE EN EL SEÑOR, ROMPE TODA FRONTERA

Una mujer pagana, reconoce que Jesús, está en Tiro y Sidón, descansando, por que sus enemigos mucho lo acechaban, pero una mujer cananea sale de un lugar,  teniendo la única oportunidad, decide alcanzar a Jesús; y esta gritando desde lejos a Jesús para que se compadezca de ella; es una mujer pagana, sola, que sufre muchísimo, porque su hija esta atormentada por un espíritu maligno; Jesús no le hace caso, y sigue gritando por el camino, diciendo: “... Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo”. Sabe esta mujer que Jesús es el Señor, porque Jesús siempre atrae a mucha gente, especialmente los que necesitan de él.

Jesús no la atiende, ha venido por las ovejas pedidas de Israel, su misión era esa; la mujer no se desanima, otros ante este silencio o indiferencia de Jesús, se desaniman y no siguen suplicando; pues esta mujer nos da una gran lección, cual es su constancia, su confianza, tiene le seguridad que Jesús es compasivo y misericordioso con los que mas sufren, y no hace distinción de clases o de religión, pues es una pagana, idolatra; pero  sigue suplicando al Señor, con una oración humilde, hasta que sea atendida; y los discípulos, piden a Jesús que la atienda, porque sus gritos fastidiaba mucho a los discípulos, por eso le piden a Jesús que la atienda a esta mujer; y se vuelven intercesores de esta pobre mujer. Jesús les dice que ha venido por por las ovejas perdidas de Israel, nuevamente no es atendida.

La mujer  acercándose a Jesús se postro a sus pies en señal de adoración diciéndole: “Señor socórreme”. Muchos de nosotros necesitamos ser socorridos por el Señor, y Jesús esta pronto en socorrerte. Jesús le dice: “No está bien echar a los perros el pan de los hijos”. Ella entendió muy bien lo que dijo Jesús, no se sintió ofendida, porque así trataban a los paganos o gentiles, sino que asimilo dicha expresión, diciéndole a Jesús:“Tienes razón Señor, pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”. Jesús se queda sorprendida por la fe de esta mujer pagana, que reconoce a Jesús como el Señor.

Jesús alaba la fe de esta mujer cananea, y con ello se rompe toda frontera, y con ello se demuestra que la misericordia y compasión de Dios; no solamente es para los judíos, sino también para los gentiles; ya no hay dos pueblos, sino uno solo, el de los que creen en Jesús; así una mujer cananea, que persevero y reconoció la soberanía de Jesús, nos demuestra que los bienes del Reino benefician también a los paganos, por eso los que creemos en Jesús, somos admitidos en el Reino de Dios, sin distinción de ninguna clase social, económica, solo basta la fe, que es una respuesta que da el hombre a Jesús.


Jesús nos invita, a tener fe, a perseverar en la oración,  no desanimarse, interceder por los demás,  reconocer que somos necesitados de Dios, por eso le pedimos socórrenos Señor, confiar plenamente en el Señor, que no nos abandona. Es importante confiar en el Señor.

                                                        Pbro. Salvador A. Carrasco Castro

sábado, 12 de agosto de 2017

XIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 8/12/2017 10:40:00 p.m. with No comments


¡SEÑOR, SÁLVAME!


“Están llenos de miedo y de temor, incluso dudan”, cuando la barca que simboliza a la Iglesia, está siendo fuertemente sacudida por la fuerza del mal, y Jesús que camina sobre las aguas, hacia la barca, ellos, creen ver un fantasma, y se llenan de miedo, gritan de temor, y dudan de él; pues para la mentalidad antigua, el mar era el lugar donde habitaban las fuerzas del mal, el reino de la muerte, amenazador para el hombre. Al “caminar sobre el agua” Jesús, manifiesta su poder divino, y nos indica que con su muerte y resurrección triunfa sobre el poder del mal y de la muerte, que nos amenaza y busca destrozarnos. Nuestra existencia, ¿no es también como una frágil embarcación, sacudida por las olas, que atraviesa el mar de la vida y que espera llegar a una meta que tenga sentido?

“Ánimo, soy yo”, Pedro al saber que es Jesús, le pide que caminase también sobre las aguas, y Jesús le concede participar del poder divino y acercándose hacia Jesús, esto, refleja situaciones que hemos experimentado también nosotros más de una vez, Jesús nos concede alguna gracia cuando le pedimos con fe… Pero hay algo que nos desconcentra y no miramos a Jesús sino en aquello que nos preocupa, por eso nos preguntamos: ¿Quién no ha visto, que muchas veces nuestros proyectos se han hecho agua, y no ha experimentado la tentación del desánimo o de la desesperación, frente a situaciones difíciles? ¿No podemos salvarnos del mal? ¿Cuántas veces decimos que la guerra esta pedida, ante la fuerza del mal que arrecian contra la Iglesia? En circunstancias así, debemos reavivar la fe y decir con el salmista: «Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación» (Sal 85,8).


¡Sálvame Señor, que me hundo!, Pedro creía tener una fe clara y una fuerza muy consistente, pero «empezó a hundirse». Pedro había asegurado a Jesús, que estaba dispuesto a seguirlo hasta morir, pero su debilidad lo acobardó y negó al Maestro en los hechos de la Pasión. ¿Por qué Pedro se hunde justo cuando empieza a andar sobre el agua? Porque, en vez de mirar a Jesucristo, miró la violencia del mar que le hizo perder fuerza y a partir de ese instante, su confianza en el Señor se debilitó y los pies no le respondieron, por eso se hunde; por eso es urgente, que todo cristiano y la iglesia, tiene que estar anclada en alguien, ese alguien es Jesús; que nos tiende la mano como a Pedro, que se aferra firmemente a Jesús para no hundirse. Dios no nos ha olvidado, y como Iglesia podemos decir:

¡Señor, sálvanos de la fuerza del mal, después de su resurrección, el Señor no permite que su apóstol se hunda en el remordimiento y la desesperación y le devuelve la confianza con su perdón generoso! ¿A quién miro yo en el combate de la vida? Cuando noto, que el peso de mis pecados y errores me arrastran y me hunden cada vez más; y nuestra fe nos dice que él no se olvida de nosotros, por eso pido a Dios, que extienda su mano y me salve; que salve esta barca, que es la iglesia, en estos tiempos que hay también fuertes tempestades, que nos dan miedo y temor que nos paraliza, pero sabemos que Jesús no olivada a su iglesia, al decir: "Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos".

                                                        Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


viernes, 4 de agosto de 2017

XVIII FIESTA DE LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR CICLO A 2017

Posted by salvador on 8/04/2017 10:20:00 p.m. with No comments

“CONTEMPLARON LA MAJESTAD Y GLORIA DE DIOS”
Jesús tomó consigo a los tres apóstoles más cercanos, para que vieran la gloria de Dios, los escogió para que cumplieran una misión. Tomó a Pedro, porque tenía un gran amor ardiente a su maestro; a Santiago, porque fue capaz de beber el cáliz, juntamente con su hermano Juan; y a Juan porque le tenía un amor predilecto. No menciono sus nombres para no despertar celos en los otros apóstoles. Todos los apóstoles estaban tristes por lo que Jesús les dijo, que era necesario ir a Jerusalén, que será entregado, padecer y morir; y que también correrían la misma suerte, todos sus discípulos; esto les resultaba difícil a los apóstoles, por eso estaban tristes y apenados. Jesús llevo solamente para que puedan animar a los demás apóstoles, para mantenerse firmes, hasta el día que Jesucristo resucite; estarán en una espera constante y en una gran expectación, porque recibirán su recompensa de ser semejante a Jesús en su gloria y resplandor. También Dios nos toma a nosotros para estar con el y contemplar su gloria, fuera de todos los ruidos e imágenes de este mundo.

Contemplaron la majestad y gloria de Dios en el Tabor, fue  lo más maravilloso que pudieron contemplar sus ojos, pero estos ojos, no podían ver toda la gloria de Dios, pues la luz los enceguecía, Jesús permitió que tuvieran la visión de ver su gloria, para que estén atraídos por él. No les manifestó la visión del infierno, porque eran gente muy sencilla, limpia de corazón y sin envidia. Que solamente al final del tiempo, vendrá con toda su gloria y majestad, donde lo veremos con todo su resplandor; y los que sean dignos de ver su gloria, Jesús los acoge con su palabra que les dirá: “Vengan a mí benditos, a la casa de mi Padre”. Por eso debemos dejarnos transfigurarnos por Él.

Jesús se transfiguró delante de ellos, también se aparecieron Moisés y Elías; con ello, se nos manifiesta que Jesús es el legislador por excelencia, y que también es mas que profeta, y maestro; pero Moisés ni Elías, no tenían el rostro resplandeciente. Además su presencia, nos indica que Moisés ya murió, pero vive en el Señor, y Elías que no murió, nos indica que Jesús el Señor de la vida. Los apóstoles mas íntimos de Jesús,  pudieron contemplar como su rostro se volvía radiante como el sol, y sus vestiduras resplandecían como la luz. Jesús revela y manifiesta su divinidad, que esta oculta en su humanidad.

Pedro quiere quedarse para seguir viendo la gloria de Dios, al decir a Jesús, que bien se está aquí, y hay que hace tres tiendas, para estos personajes celestes; pero no se puede equipara a Jesús con estos personajes, porque Jesús es Dios. Todo esto lo decía, porque no quería que Jesús fuera a Jerusalén a padecer y morir, ni que estas cosas les sucedieran a los apóstoles, no era un refugio, ese lugar, como muchas veces se suele decir cuando estamos en adoración ante el santísimo, que huimos de nuestra realidad, como si no nos importase esta realidad, sino más bien para que estemos firmes y vigilantes, sabiendo que Dios, esta escondido en su humanidad. Jesús no le respondió, pero una nube los cubrió, que escucharon una voz potente, de lo alto, que los estremeció.

                                  Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


                                 ¡ESCÚCHENLO!


Finalmente, se llenaron de temor y miedo al escuchar la voz potente del Padre: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo” es la voz del Padre, que retumbo en el monte Tabor, y que estremeció a los tres apóstoles, que se llenaron de miedo, porque la voz potente, los envolvía, y esta voz venia de la nube, y al estar con temor, cayeron postrados en adoración. Muchas veces tenemos miedo de escuchar a Jesús, tal vez, porque los ruidos del mundo nos ensordecen, estamos bombardeados de tantos ruidos y de propagandas, y de malas noticias. 

Jesús se acercó y los levanto, vieron que él estaba solo, y disipó sus angustias, diciéndoles que no se lo digan a nadie, hasta el día que resucite. Por eso todo católico, debe siempre escuchar a Jesús, que su mensaje llegue a todos los rincones del mundo, para que sea escuchado. No tengamos miedo al mundo, debemos saber que Dios esta escondido, pero no ausente, animo no tengas miedo al mundo, anuncia la buena noticias, porque el señor te ira transfigurandote poco a poco, para que algún día recibas, lo que el Señor a prometido, cuando él venga con toda su ejercito celestial; pero que ahora estamos en espera y en expectación, lo que el Señor a prometido a todos sus discípulos.

                    Pbro. Salvador A. Carrasco Castro