viernes, 14 de julio de 2017

XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO A 2017

Posted by salvador on 7/14/2017 02:54:00 p.m. with No comments


¡EL SEMBRADOR ES MUY GENEROSO!

El sembrador es muy generoso con todos, quiere que la semilla, que es la Palabra de Dios, llegue a todos, sin distinción de raza, pueblo, de lenguas… Jesús es el buen sembrador, que rocía la semilla en la tierra, que somos cada uno de nosotros, sin distinción, esperando obtener buenos frutos.

La semilla, es muy buena, cae en distintos terrenos, ese terreno somos cada uno de nosotros. Jesús nos dice que hay tres grupos de personas, que no alcanzan la salud del alma por no acoger la palabra de Dios; y no es porque la semilla sea mala, por eso que rechazan su mensaje  y lo ven como un fracaso; pero hay un cuarto grupo de personas, que acogen la Palabra de Dios, y que el éxito no depende de la semilla, sino porque estas personas están dispuestas acoger en su corazón la semilla y alcanzan la salud del alma.

La semilla que cae en el camino, se refiere aquellos que no acogen la Palabra de Dios, en su corazón, porque rápidamente viene el maligno y la arrebata, son los que odian a Dios, los indiferentes, los tibios, que han cerrado sus ojos, y tapado sus oídos al mensaje de Dios; ven que nada ha cambiado, todo sigue igual, por eso su mensaje no tiene éxito y es un fracaso; por eso no entienden nada del Reino de Dios.

La que cae en terreno pedregosos, son aquellos que acogen la Palabra de Dios con entusiasmo, simpatía y alegría, pero son inconstantes, y ante la tribulación por la misma Palabra sucumben fácilmente, por tener un corazón débil; quieren pasarla bien, no quieren sufrir a causa de la Palabra; la semilla por no tener raíz se secó. Son los cristianos débiles, que no quieren correr el mismo riesgo de Jesús; solo viven de emociones y son muy superficiales.

Otros, que, al caer la semilla, entre espinos, empieza a crecer, pero las malas hierbas que simbolizan las riquezas y los afanes del mundo ahogan la palabra de Dios, dando espació a sus propias riquezas y placeres que el mundo les ofrece. Son los que sirven a Dios y al dinero. Son los cristianos de etiqueta y de fachada, que solo aparecen en las fiestas patronales, o en las misas de difuntos, y después se alejan de Dios, buscando los placeres de la vida y las riquezas.
Finalmente, los que acogen la palabra de Dios en su corazón, con alegría; la semilla cae en buen terreno fértil, que dará frutos muy abundantes, y son aquellos que meditan la Palabra de Dios, la aprenden y la guardan en su corazón; como ejemplo tenemos a nuestra Madre, la Virgen María, que acogió en su corazón la Palabra de Dios, y dio su fruto. Dios quiere que nuestra vida sea un buen terreno fértil, para acoger la Palabra de Dios y de muchos frutos, como los grandes santos. También la Palabra nos compromete para que seamos buenos sembradores, anunciando a Jesús y su mensaje a todas las personas, para que amen a Jesús y vivan conforme a sus enseñanzas. 

                                                  Pbro.  Salvador Carrasco C.


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