sábado, 11 de junio de 2016

DOMINGO XI DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C 2016

Posted by salvador on 6/11/2016 08:03:00 p.m. with No comments
  ¡DIOS PERDONA Y DIGNIFICA A LA MUJER!  


Jesús, es invitado por el fariseo a su casa, encontrándose en ella otros comensales, el motivo es por curiosidad, quiere saber si Jesús, es o no el profeta, ya que mucha gente seguía a Jesús por sus enseñanzas; pero una mujer rompiendo los esquemas de toda cortesía, se introduce en la casa del fariseo.

La mujer pecadora, quiere ser curada y perdonada, es la realidad de todo hombre pecador; todo el mundo la conocía, y estaba en boca de todos; pobre mujer, llena de pecados, se coloca detrás de Jesús, junto a sus pies, y con sus lágrimas, lava los pies de Jesús, con sus cabellos los seca, besa los pies de Jesús, los unge; ella quiere ser curada y perdonada.

El fariseo que se cree justo, no necesita del perdón de Dios, se fija en Jesús, descubre que no es un profetapues sabía bien que la mujer que la está tocando,  es una pecadora. Si Jesús sabría que es una pecadora, al momento se alejaría de ella, o le dirá apártate de mí pecadora o la recriminaría. Mas Jesús al conocer el corazón del fariseo, este no quiere ser curado y sanado por el maestro, porque está lleno de orgullo y soberbia, y cree que es un hombre justo, que no necesita perdón, esta distanciado de Jesús no necesita arrepentirse, según él está justificado por cumplir la ley.

Dios perdona a la mujer pecadora y la dignifica, pues sus muchos pecado, han sido perdonados, por eso Jesús plantea una parábola sencilla y asombrosa al fariseo Simón: “A un prestamista le debían,  uno cincuenta denarios y otro quinientos, pero como no tienen dinero para poder pagarle, les perdona a los dos, y Jesús le dice a Simón: ¿cuál de ellos lo amara más? le responde: "al que más se le perdono". Agrega tu no me diste el trato que ella hizo conmigo, cuando ingrese a tu casa, porque su amor era grande, por eso a ella Jesús le dijo: "Tus pecados están perdonados", porque grande fue su amor..

Jesús bondadoso, hace que cada pecador sea perdonado, pero no condenado, porque el fariseo tiene el hábito de juzgar al pecador y condenarlo, mientras que Jesús hace que cada pecador, alcance la bondad, la misericordia y el perdón de Dios. Me pregunto: ¿Qué  puede mover al pecador, para acercarse a Jesús y obtener el perdón de los pecados?; y la segunda ¿Tengo la actitud del fariseo, de reprochar y acusar al pecador, creyéndome estar limpio y puro a los ojos de Dios?.
                           
              


                           
     Pbro. Salvador A. Carrasco C.


sábado, 4 de junio de 2016

DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO - C 2016

Posted by salvador on 6/04/2016 06:41:00 p.m. with No comments
¡JESÚS, SE COMPADECE!  


Jesús, iba con su comitiva, y se encuentra con otra comitiva fúnebre, que se dirigen a enterrar al hijo único de una madre viuda, que están saliendo de un pueblo pequeño llamado Nain, esta pobre mujer perdió a su marido, su tragedia se prolonga, pues ha perdido a su hijo único, y no solo eso, sino, que está muerta para la sociedad judía, no tiene en que apoyarse y ampararse. Las viudas solían estar en aquel tiempo abandonadas a la generosidad de la familia y del pueblo. La viuda muere socialmente, no cuenta con su esposo, la tragedia se engrandece más, pues pierde a su único hijo, su única esperanza, su único apoyo.

Jesús es fuertemente conmovido por el dolor de esta pobre mujer y se compadece de esta pobre viuda, que vive su tragedia, su propio dolor, vive la pérdida de su ser querido, su desolación y abandono de los suyos. Jesús conmovido…se acerca y le dice “No llores” y dirigiéndose al muchacho le dice: “Muchacho a ti te digo, levántate, ”estas palabras de Jesús están llenas de vida, están llenas de fuerza y llenas del Espíritu de Dios. Al momento el muchacho se levantó y se puso a conversar, Jesús se la entregó a su madre; pues también como dice San Agustín, hay muchos que están muertos por el pecado, y necesitamos que Jesús nos diga: “Levántate…” Es la gracia de Dios, que necesitamos todos, para levantarnos. No como las noticas malas, que solo viven de la tragedia humana exacerbando el mal que nos afecta. Nos devuelve a la vida de gracia, y no estamos solos, pues así como el joven ahora acompaña a su madre, así también a nosotros nos acompaña Dios, que es nuestro gran apoyo.

Jesús, es el Señor de la vida, que ha cambiado el llanto en alegría, el dolor en gozo, a una comitiva entristecida, hace que cante y alaben al Señor, volviendo a sus casas, por el gran milagro que había visto un pueblo entero, que queda deslumbrado ante el poder de Dios. El dolor ha dejado paso al asombro, al estupor y a un júbilo incontenible. Pero más que admiración por la dicha de un hijo muerto que es devuelto a su madre, hay aquí una especie de temor religioso y una certeza que embriaga a todos: "Un gran profeta se ha levantado entre nosotros y Dios ha visitado a su pueblo".

La fama del milagro de Naím se extendió inmediatamente por todas las comarcas de Galilea y Judea. Este episodio, que tanto impresionó al pueblo, nos recuerda que Alguien, que no es de este mundo, nos ha visitado, que está con nosotros -"Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo", prometió el Señor (Mt 28,20)- y al que podemos acudir en nuestros apuros espirituales y materiales.

                                  Pbro. Salvador A. Carrasco C.


domingo, 29 de mayo de 2016

SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI - CICLO C 2016

Posted by salvador on 5/29/2016 09:35:00 p.m. with No comments
  ¡DULCE ALIMENTO DIVINO!  


Jesús tiene compasión por la gente, que están escuchando sus enseñanzas sobre el reino de Dios,  cura a los que tienen necesidad; está con ellos, sabe que están en un lugar descampado, donde no se puede obtener algo; pero los apóstoles no quieren comprometerse con el gentío, están pensando en ellos mismos, no les importa la necesidad de la gente.

Tiene un vivo interés por nosotros, no es el que soluciona nuestros problemas económicos, de hambre y de miseria; y que los apóstoles querían deshacerse de la gente para no resolver sus problemas; pero más bien conoce nuestras necesidades, por ello debemos poner toda nuestra confianza en el Señor, porque realmente el cuida de nosotros, y tiene interés porcada uno de nosotros, por eso nada se reserva para sí.

Jesús multiplica los panes y los peces, y les reparte, hace que todos se sienten, en número de cincuenta, cogió los panes y los peces; mirando al cielo bendijo los panes y los peces, y en ese momento se produce la multiplicación de los panes y de los peces. Ordena a sus discípulos que reparta los panes y los peces; por este gran milagro, la gente confía en Jesús, que lo acogen por este gran gesto significativo. Pues al alimentarlos, todos quedan saciados, sobrando doce canastos.
Aprendemos dos cosas significativas, por un lago esta la caridad, nadie padecía de hambre, pues todos recibieron el alimento material. También significa este gran gesto que al bendecir Jesús los panes y los peces, este signo  enriquece el misterio eucarístico. Jesús algún día se donara como alimento para la vida eterna. Los apóstoles por sí mismo no pueden dar este alimento, es Jesús el mismo que nos ofrece su cuerpo y su sangre como comida verdadera y bebida verdadera, como nos recuerda San Pablo cuando nos habla escribe sobre la cena del Señor.

San Pablo recomienda,  que cuando vas a recibir el cuerpo y la sangre de Jesús, debes discernir, para que puedas recibir con un alma limpia el cuerpo y la sangre de Cristo.

Su cuerpo y su sangre son el dulce alimento del cielo, que es la verdadera comida y verdadera bebida, que se da como alimento para cada uno de nosotros y estar en con comunión con el cuerpo total de Cristo que es la Iglesia.
 
También es el día de la caridad, en esta fiesta del Corpus Christi, porque es signo de comunión, amor, paz y de fraternidad, donde todos tengan que ser atendidos en sus necesidades, especialmente espirituales y materiales, al vernos como hermanos en Cristo Jesús.

                                        Pbro. Salvador A. Carrasco C


sábado, 21 de mayo de 2016

Posted by salvador on 5/21/2016 10:47:00 p.m. with No comments
LA SANTÍSIMA TRINIDAD, ES UNA COMUNIDAD DE AMOR!  


Jesús nos revela el misterio central de nuestra fe: al decir a los apóstoles: “Bautícenlos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”... Con esta expresión Jesús nos manifiesta, que en Dios hay tres personas de una misma naturaleza divina, de igual dignidad, pero distintas.

La Santísima Trinidad es ciertamente un misterio, pero un misterio en el cual nosotros estamos inmersos. Es un océano que no podemos esperar abarcar en esta vida. Incluso la eternidad entera será insuficiente para agotar sus riquezas. A la luz de la gloria veremos a Dios cara a cara; pero no será una visión estática, sino una exploración sin fin.
 
La Santísima Trinidad es una comunidad de amor, especialmente, caracterizada por el amor del Padre hacia el Hijo, y el amor del Hijo hacia el Padre, en el Espíritu Santo, desde toda la eternidad, por eso podemos afirmar que “Dios es amor”. (1Jn4,8.16b)

Este día es como un resumen de todo lo que acabamos de celebrar en el ciclo de la Pascua: el Padre nos ha querido salvar a través de la entrega pascual de su Hijo y con el don de su Espíritu. Es una visión global de la historia de la salvación.

La familia, es el lugar donde debe reflejarse el misterio de la Santísima Trinidad, es el lugar donde se expresa la unidad, donde el amor a todos los envuelve, y esta familia está formada por tres personas: el padre, la madre y el hijo (s), todos se aman de manera recíproca, no hay espacio para el odio, ni las venganzas, todos crecen y maduran en la fe, es una comunidad de amor. Pero da mucha tristeza cuando la familia no es reflejo de la Santísima Trinidad, por  estar peleados o divididos.

                                        Pbro. Salvador A. Carrasco C


sábado, 7 de mayo de 2016

DOMINGO DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR - CICLO C - 2016

Posted by salvador on 5/07/2016 09:53:00 p.m. with No comments
¡EL HOMBRE, ES EXALTADO EN CRISTO JESÚS¡


Solo Jesucristo ha resucitado al tercer día y  ascendió al cielo, es esta nuestra profesión de fe, que nos vino gracias a la predicación de los apóstoles y sus sucesores, que contó Jesús para que anunciaran sobre la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo a los hombres, para la conversión y el perdón de sus pecados. Así lo proclama el credo apostólico, basado en la experiencia de estos Apóstoles que son también testigos de la resurrección de Jesús, que los preparo para que entendiesen todo lo que decía las escrituras sobre el Mesías, que lo vieron ascender al cielo.

Jesús vino del cielo, se revistió de nuestra propia naturaleza humana, gracias a la Virgen María, para encontrarse con nosotros, sea igual en todo a nosotros menos en el pecado; así muriendo en la Cruz, fue levantado en alto, para que todo ojo lo viera, de esta manera también Jesús se eleva al cielo, para ser exaltado.

Jesús sube al cielo, exaltando nuestra naturaleza humana, no nos ha abandonado, ni mucho menos su Padre, Él ha desaparecido, para tener una nueva presencia en nosotros, tampoco se alejó de su Padre cuando vino hacia nosotros revestido de nuestra humanidad, al contrario esta naturaleza humana que Jesús asumió, ha sido elevado, exaltado, divinizado, al estar en la diestra de Dios Padre. El hombre en el fondo quisiera tenerla, para no estar turbado, ni inquieto…. Como dice San Pablo: que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, porque algún día estaremos en su gloria.

La partida de un amigo es totalmente distinta a la desaparición del amigo, cuando un amigo parte, ya no está con nosotros, no se siente su presencia; pero cuando un amigo desaparece, hay una manera distinta de percibir su presencia, como lo notaron los apóstoles, pues convenía que Jesucristo subiese al Padre, para que su presencia este en todos y todo sea llenado en él. ¡Qué maravilloso! ¡Todo lo envuelve!, ¡todo lo llena!, y eso es la fiesta grande de la Ascensión del Señor. Nuestra tarea, es seguir anunciando a Cristo Jesús resucitado, que ascendió al cielo y ser testigos de la verdad, haciendo presente su presencia en medio de nosotros.

Nuestro destino final, Jesús lo ha trazado Jesús con su Ascensión al cielo, donde algún día estaremos con Jesús, contemplando la gloria de Dios en estos cuerpos que se divinizaran para gloria de Dios. Es necesario  ser verdaderos testigos de la verdad en este mundo, que Jesús nos ha envidado para que sea anunciado, conocido, servido y amado.


                                                 Pbro. Salvador A. Carrasco C.

sábado, 30 de abril de 2016

VI DOMINGO DE PASCUA CICLO C 2016

Posted by salvador on 4/30/2016 10:52:00 p.m. with No comments

SOMOS MORADA DE LA:

            “SANTÍSIMATRINIDAD

“El que me ama guardará mi palabra... El que no me ama no guardará mis palabras”.  Los verdaderos y auténticos discípulos, que han experimentado el amor de Dios, deben permanecer en ese amor y hacer presente la imagen de Jesús en sus vidas, que vean en cada discípulo otro Cristo, que a ejemplo de Jesús amemos a nuestros hermanos; con estas palabras de Jesús, está preparando a sus discípulos ante su futura ausencia física, porque dentro de poco ya no estará con los discípulos físicamente, por eso tienen que hacer presente la imagen de Dios en sus vidas. Si amamos como Jesús nos ha amado, estamos haciendo presente a Jesús en nuestras vidas.

Dios hace su morada en la persona que lo ama, se ve premiado con un regalo extraordinario. Dice al respecto Jesús: “El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él”. Es un misterio que se llama la inhabitación de la Santísima Trinidad en el alma del justo. Si realmente cumplimos lo que el Señor nos manda, seremos cristianos auténticos, justos, buenos, almas en gracia de Dios, que nos esforzamos en cumplir, observando su palabra; pues sucede un prodigio extraordinario en nosotros: Dios viene hacer morada en nosotros y nos convertimos en morada de la Santísima Trinidad. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo habitan en nosotros. ¡Qué admirable don de Dios! Es un gran premio del que se fía de su palabra.

Jesús no miente, quiere que nos fiemos de Él y así obtendremos su  paz, que nos da a todos los que creemos en él, donde los problemas, y dificultades que nos pone el mundo, no nos quitaran la paz, porque es una paz profundamente interior, fruto de la justicia, que nadie se lo puede quitar, por esos sus palabras son verdad. La paz que Jesús nos da, está cargado de bendición y prosperidad espiritual, de tranquilidad en el alma, sabiendo todo discípulo, que no está solo, por eso no tiene miedo ni esta inmovilizado. Este mundo tan hostil, cada cristiano debe pedir a Dios que le de esa Paz, que tanto necesita.
                                         
                                      Pbro. Salvador A. Carrasco C.

sábado, 23 de abril de 2016

V DOMINGO DE PASCUA CICLO C 2016

Posted by salvador on 4/23/2016 10:28:00 p.m. with No comments
“COMO YO LOS HE AMADO”

Judas abandona el cenáculo, precisamente en la noche, donde las fuerzas del mal actúan, Judas apuesta por el odio y no por el amor, obra por la acción del demonio; a pesar de ello Jesús expresa su profundo amor por el pecador que lo va a traicionar; también nos ama a nosotros aunque lo tengamos que traicionar o negar a Jesús como lo hizo Pedro. No deja de amarnos, cuando se inicia la fuerza del mal Jesús dice:

“Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre"..., justamente cuando Judas abandona el cenáculo, para cometer su traición, en ese momento Jesús nos revela su verdadera identidad,  que siendo Hijo de Dios, va a dar su vida por nosotros que estamos perdidos, muriendo en la Cruz, para manifestarnos el verdadero amor que Dios Padre nos tiene, y al resucitar su Hijo, que es glorificado. También en la última cena esta conmovido, porque le queda poco tiempo para dejar a los suyos, pues pronto va a morir, y les va a dejar una herencia cual es: El mandamiento Nuevo del amor.

Les doy un mandamiento nuevo, no es una obligación, sino que es la novedad que quiere que vivamos, donde lo nuevo, supera lo antiguo, que dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”( Lev 19,18),  que en el fondo se aman entre ellos, no amando a los extraños, ponen barreras infranqueables a los que no forman parte de su grupo o del pueblo judío.

La novedad del mandamiento nuevo, es que todo lo recrea, hace nuevo las cosas, supera lo viejo, como el odio, la mentira, el crimen, que son noticias que diariamente recibimos, y que trafican con la desgracia del hombre, pero el amor es totalmente distinto, construye, anima, progresa, supera todas las barreras de separación, entramos en comunión, con nuestros hermanos, y con nuestro Padre celestial. Jesús con el mandamiento nuevo que nos da, rompe todo sistema o barreras que nos impiden acercarnos al prójimo cuando dice:

“Amaos los unos a los otros”, acá Jesús está pidiendo a sus discípulos, que vivan en profundidad el amor fraternal, porque muy bien sabemos que estamos unidos, y vivimos en comunidad, pero al estar peleados, guardando rencor, hipocresía hacia el hermano…  no se vive el espíritu fraternal, que, para vivir la dimensión fraternal, es necesario saber que el hermano es hijo de Dios, de un mismo Padre; como nos dice San Juan: "Quien dice que ama a Dios y odia a su hermano es un mentiroso"; por eso no podemos separar el amor a Dios del amor a los hermanos. Ahora cómo podemos amar a nuestros hermanos, Jesús nos da la respuesta:

“Como Yo los he amado”, Jesús es el único modelo del amor, Dios es Amor, Él nos ha manifiesta su profundo amor a todos nosotros que somos pecadores y estábamos perdidos, dando su vida por todos nosotros y nos ha amado hasta el extremo, y así debe ser nuestro amor. Encontramos en estos tiempos que han pasado a personas muy cristianas que aman como Jesús, ofrecen su vida por un sentenciado a morir, como es el caso del la vida de San Maximiliano Kolbe que ofreció su vida; también como lo hizo Madre Teresa de Calcuta que su vida lo pone al servicio de los mas pobres y abandonados de la India, y cuantos más muchos buenos cristianos nos siguen dando grandes ejemplos, imitando el amor de Dios.

Finalmente si se aman mutuamente, será una gran señal para el mundo, y esta comunidad que vive su dimensión fraternal, es movida e impulsada por el Espíritu  Santo para que sea una fuerza evangelizadora y misionera anunciado a Cristo Jesús que vive y que nos sigue amando por medios de los hermanos.

                                                    Pbro. Salvador A. Carrasco Castro




sábado, 16 de abril de 2016

IV DOMINGO DE PASCUA CICLO C 2016

Posted by salvador on 4/16/2016 10:44:00 p.m. with No comments
JESÚS, ES EL “BUEN PASTOR”


Jesús nos dice: “Mis ovejas escuchan mi voz”. Todo buen discípulo reconoce la voz del pastor y escucha su palabra;  pero en estos tiempos somos bombardeados de tantas propagandas, que resulta difícil escuchar su palabra, o nos dejamos engañar por otras voces que no son del verdadero pastor, que buscan sus propios intereses. Debemos silenciar los ruidos del mundo , para poder escuchar su palabra.

El Buen Pastor conoce a sus ovejas,  ha llamado a cada una por su nombre, tiene siempre cuidado de cada oveja. El buen pastor, es Jesucristo, que nos ama a cada uno de nosotros,  que busca al pecador, sana nuestras heridas, nuestras enfermedades, nos lleva sobre sus hombros, y a las más pequeñas, lo tiene entre sus manos. El buen pastor nos lleva a con seguridad a buen destino, para que tengamos vida eterna.
 
Seguimos al Buen Pastor y es el único, porque conocemos su voz, y nos conduce a un buen destino, y participamos de su propia vida dándonos una vida eterna, ya que el da su vida por nosotros. No seguimos a otros pastores, que desvirtúan su mensaje de salvación, hablando siempre de bienestar económico, de éxitos…

Jesús es el Buen Pastor, se da ese título, pues la imagen del buen pastor es conmovedora, es una imagen que también expresa la misericordia de Dios, que nos invita no solamente de estar unidos, sino a vivir la dimensión fraternal.  Jesús que es el Buen Pastor, confía su rebaño a Pedro y no a otro, por eso todos los pastores, tenemos que estar unidos al único Pastor que es Jesús. 

Nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre, el Padre me las ha dado, para que cuide firmemente de todas las ovejas y nadie las robe, ni se pierdan, ni las maten, ya que el Hijo con mano poderosa hace todo lo posible para que ninguno de nosotros se pierda y solo creamos en él.

Las autoridades, los padres de familia, los dirigentes, los que están al mando de un grupo, son pastores, que deben estar unidos al Buen Pastor para que cuiden, protejan, guíen corrijan, para que nadie se pierda y así no habrá mucha delincuencia, no abusando de su poder.

                                      Pbro. Salvador A. Carrasco C


viernes, 8 de abril de 2016

Posted by salvador on 4/08/2016 10:01:00 p.m. with No comments
EL RESUCITADO, CONFIÓ LA IGLESIA A PEDRO




Pedro se fue a pescar, después de todo lo que paso, volvió a sus quehaceres normales, desentendiéndose de las enseñanzas de Jesús; sus compañeros le dijeron vamos contigo, también desorientados por lo que sucedió acompañaron a Pedro, que era el líder del grupo de los siete, que simboliza a toda la iglesia, se fueron a pescar toda la noche y no sacaron nada, así es nuestra vida, sin Jesús no ganamos nada, aunque tengamos bienes y fama, pero de nada sirve, si no se tiene a Jesús.

Con Jesús se obtiene una gran pesca, Jesús se les aparece de muy de madrugada, a los discípulos pero no lo reconocen y les dice: “Muchachos “¿tienen algo que comer?”, y le responden: “no”, pues les dice: “echen la red a la derecha de la barca y encontrarán”, confiando en su palabra, echaron la red, y no tenían fuerzas para sacar la abundancia de peces, que eran grandes, no sabían que estaban en la presencia del Señor. Cuantas veces echamos las redes a nuestros problemas y no encontramos solución, es necesaria la presencia de Dios, para que podamos resolver nuestros problemas familiares, económicos y principalmente espirituales. Es decir Jesús debe estar presente en nuestro diario vivir, si no contamos con él, es difícil seguir adelante, siempre no sacaremos nada como los apóstoles. Además echo la red, para que mis amigos formen parte de la única Iglesia que Jesús confió a Pedro.

Dios es amado, justamente él es reconocido por el discípulo amado de Jesús, que le dice a Pedro: “es el Señor”, y Pedro rápidamente se cubre su cuerpo y se dirige hacia el Señor, es interesante que el amado es reconocido rápidamente por el que ama, en este caso Juan es el discípulo amado de Jesús, por ello en el amor lo reconoce. 

Jesús instituye el primado de la Iglesia, diciéndole a Pedro por tres veces, mas amas más que estos, y Pedro le dice que sí, pero a la última interrogación Pedro se pone triste porque le estaba recordando lo sucedido, por ello le responde Pedro “Tú conoces todo Señor y sabes que te amo”. Jesús le confió el rebaño a Pedro.

El Resucitado confió, su única Iglesia a Pedro, para que la pastoree, solamente Pedro ayudado por los demás apóstoles tiene que amar a las ovejas que Jesús le ha confiado, si ama a Jesús debe amar también a las ovejas que forman un solo rebaño. Cada pastor tiene que cuidar a sus ovejas, y estar en comunión con el Papa, que es el sucesor de Pedro.


Somos también interpelados, si nosotros realmente amamos al Señor, y esto lo tenemos que expresar en el amor a nuestros hermanos incluso hacia nuestros enemigos, que nos hicieron daño, tenemos que perdonarlos. Si amas a tus hijos, a tu esposa, con el amor de Cristo. Somos capaces de echar la red de la Palabra de Dios, y acoger a nuestras ovejas, que son de Cristo y no de nosotros.


Pbro. Salvador A. Carrasco Castro


sábado, 2 de abril de 2016

II DOMINGO DE PASCUA CICLO C 2016

Posted by salvador on 4/02/2016 10:19:00 p.m. with No comments
¡LA PRESENCIA DEL ROSTRO MISERICORDIOSO DE DIOS!


Los apóstoles, estaban en un ambiente sepulcral, llenos de miedo, asustados, decepcionados, temerosos de morir y acabar como su Maestro; todo esto los paralizaba, por eso estaban con las puertas bien cerradas, para no caer en manos de las autoridades judías, y terminar como su Maestro, que fue ejecutado. Tampoco no dieron crédito al mensaje de las mujeres, ni a los dos discípulos, que les contaron que habían visto al resucitado. Hombres sin fe, cuando se pierde la fe estamos muertos, creándose un ambiente sepulcral, ese el peligro de la iglesia, cuando pierde la fe, y se encierra en sí misma, ante este mundo que pregona el libertinaje... El Papa nos pide que salgamos de estos lugares referenciales, anunciado al mundo, que Jesús está vivo y presente, que sepa que Dios quiere darnos una vida sin fin.

El rostro misericordioso de Dios se hace presente en Jesús resucitado, que se apareció a los apóstoles el primer día de la semana, se puso en medio de ellos y les dijo: “Paz a ustedes” mostrándolos las heridas de sus manos y de su costado, descubrieron que era él mismo, por eso se llenaron de alegría y de gozo; se disipó todo miedo y temor. La comunidad cobra vida, porque está presente el resucitado, desapareciendo ese ambiente sepulcral...

Dios es  misericordioso, soplo sobre ellos el Espíritu Santo y les da el poder de perdonar los pecados a todos los apóstoles, en ese  momento instituye el sacramento de la confesión,  donde todo pecador experimentara la misericordia de Dios, que no condena sino que perdona y el pecador, recupera la alegría de tener nuevamente a Cristo resucitado. Falto Tomas, los demás apóstoles le dijeron hemos visto al Señor, no se alegró...  y dijo: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no lo creo". Estas heridas nos recuerdan el odio que desatamos contra el inocente y la muerte que le dimos, pero su amor fue más grande que nuestro odio y con su muerte venció nuestra muerte…

El resucitado se aparece nuevamente a los ochos días, todos estaban reunidos, les dijo: “La paz sea con vosotros” y le dijo a Tomás, acércate, pon tu dedo en las heridas de mis manos, y tu mano en la herida de mi costado, recién creyó  por eso, nosotros seremos felices si creemos en el rostro misericordioso del Padre, que esta presente en cada comunidad reunida en su nombre, aunque no lo vemos con estos ojos físicos. Tomas dijo:
 “Señor mío y Dios mío” es la expresión de Tomás el incrédulo, pero que tuvo la gracia de palpar las heridas de Cristo resucitado, desde aquel momento la Iglesia ha hecho suya esta afirmación de fe; “Señor mío y Dios mío”, que encierra una gran riqueza teológica, por eso Jesús nos dice a nosotros: “Dichosos los que creen sin haber visto”. Debemos saber que el resucitado está presente y cerca de nosotros.
 



            

                               Pbro. Salvador A. Carrasco Castro