
¡NUESTRO DESTINO FINAL!
La realidad del tiempo de Jesús, se da
ahora de manera similar; pues hay gente muy rica, que ha prosperado y que goza espléndidamente;
pero también hay gente muy pobre, que no prospera, y su vida se va acortando y
apagando por la pobreza, por el hambre y la enfermedad.
El
rico se vestía de purpura y lino importado, y cada día,
disfrutaba de esplendidos banquetes, buenos banquetes. Sabemos que la riqueza
en sí...